Morena enfrenta tensiones con sus aliados, el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo, por la reforma electoral promovida por Claudia Sheinbaum rumbo a los comicios intermedios de 2027. Luisa María Alcalde, dirigente morenista, rechaza que exista ruptura en la coalición y sostiene que la iniciativa responde a un mandato popular, aunque advierte que no cederán en puntos clave
Redacción Más
La dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, enfrenta uno de los momentos más complejos para el partido en el poder ante la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum. La iniciativa ha generado tensiones con sus aliados, el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo, en un contexto clave rumbo a las elecciones intermedias de 2027.
De acuerdo con información publicada por El País, Alcalde rechaza que exista una ruptura en el bloque oficialista y sostiene que la reforma no es una imposición, sino un mandato del pueblo
La líder morenista advierte que no están dispuestos a negociar aspectos centrales como el mecanismo de elección de legisladores plurinominales ni la reducción del financiamiento público a los partidos. “No se puede ceder en lo esencial”, afirma, al tiempo que reconoce que la aprobación dependerá del respaldo de sus aliados en el Congreso.

La propuesta ha abierto un debate interno y externo sobre el rumbo del movimiento y la cohesión de la coalición gobernante. El Partido Verde ha anunciado que presentará una contrapropuesta, mientras voces críticas advierten riesgos para la unidad. Alcalde sostiene que cualquier fuerza política está en su derecho de plantear modificaciones y descarta que ello signifique un quiebre. “No creemos en el pensamiento único, respetamos la pluralidad”, señala.
Sobre el cambio en el sistema de listas plurinominales, la dirigente considera que es un tema de principios y defiende que la reforma busca evitar decisiones cupulares. Argumenta que el objetivo es trasladar la decisión a la ciudadanía y romper con prácticas que, asegura, privilegian acuerdos entre dirigencias partidistas. En caso de ajustes, indica que podrían revisarse aspectos no medulares, pero no la esencia de la propuesta presidencial.
La discusión ocurre en la antesala del Consejo Nacional de Morena, programado para el 7 de marzo, donde comenzarán a delinearse las reglas para la contienda de 2027, en la que estarán en juego 17 gubernaturas y cientos de cargos locales y federales. Alcalde minimiza los riesgos de fractura y asegura que el partido mantiene unidad y reglas claras.

Frente a críticas internas y señalamientos sobre disputas entre figuras del movimiento, la dirigente rechaza que Morena se asemeje a los partidos tradicionales. Afirma que el proyecto de transformación permanece intacto y que las diferencias deben resolverse privilegiando la unidad. “No nos parecemos, no somos iguales”, sostiene.
En cuanto a posibles candidaturas polémicas en entidades gobernadas por aliados, Alcalde subraya que Morena no postulará familiares en las boletas, haya o no alianza. También descarta que el partido pierda cohesión en los próximos años y confía en que los resultados electorales de 2027 serán la prueba de su fortaleza.
Al preguntarle sobre errores en su gestión, responde que siempre hay áreas de mejora, pero no identifica una falla específica. Asegura que la dirigencia ha avanzado en la consolidación organizativa del partido y que el siguiente gran reto será garantizar procesos transparentes y democráticos en la selección de candidaturas.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
