Ciudad del Vaticano, 26/04/25 (Más).- Este viernes, trabajadores del Vaticano izaron la tradicional chimenea sobre el tejado de la Capilla Sixtina, instalación que será utilizada para emitir las señales de humo del cónclave que elegirá al sucesor del papa Francisco. La reunión secreta de cardenales está programada para iniciar el próximo 7 de mayo.
El sistema, utilizado desde hace siglos, permitirá informar al mundo si se ha alcanzado o no un consenso entre los cardenales electores. El humo negro indicará que no se ha elegido papa, mientras que el humo blanco anunciará que la Iglesia católica tiene un nuevo líder: el sumo pontífice número 267.
El tubo de emisión, colocado cuidadosamente sobre las tejas de terracota de la Capilla Sixtina —edificio renacentista célebre por sus frescos de Miguel Ángel— será visible desde la Plaza de San Pedro, donde se espera que miles de fieles y visitantes se congreguen durante el desarrollo del cónclave.
El próximo cónclave contará con la participación de aproximadamente 133 cardenales, de los cuales cerca del 80% fueron nombrados por el propio Francisco durante su pontificado. Esta composición del colegio cardenalicio podría influir significativamente en la elección del próximo pontífice.
La muerte del papa Francisco, ocurrida el pasado 21 de abril, marcó el fin de un papado que comenzó en 2013 y que pasó a la historia por ser el primero encabezado por un pontífice de origen americano. Su elección rompió con tradiciones establecidas y representó un cambio en la dinámica de la Iglesia, tanto en lo simbólico como en lo pastoral.
Durante el cónclave, los cardenales se reunirán bajo estrictas medidas de aislamiento y confidencialidad dentro de la Capilla Sixtina. Las votaciones se realizarán hasta cuatro veces por día —dos en la mañana y dos en la tarde— hasta que un candidato obtenga al menos dos tercios de los votos.
En los dos cónclaves anteriores, realizados en 2005 y 2013, el proceso concluyó en el segundo día de deliberaciones, lo cual podría repetirse si se alcanza rápidamente un consenso entre los cardenales.
El proceso de instalación de la chimenea y los preparativos técnicos para el cónclave son llevados a cabo por personal del Vaticano con experiencia en ceremonias papales. Esta tradición, que combina elementos medievales con tecnología moderna, simboliza la continuidad de uno de los rituales más importantes de la Iglesia católica.
La expectativa crece entre los fieles y medios de comunicación internacionales ante la inminente elección del nuevo papa, quien deberá asumir la conducción espiritual y moral de los más de mil 400 millones de católicos del mundo.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
