Lo que quiso decir
Rubén Aguilar
El lunes 23 de marzo de 2026, las y los integrantes del Frente Amplio Democrático (FAD) acordaron hacer un llamado a la ciudadanía y a las organizaciones sociales. Aquí transcribo el texto:
“La presidenta no piensa en las próximas generaciones, únicamente se ocupa de las próximas elecciones.
Con una visión cortoplacista, tanto el plan A (desechado en la Cámara de Diputados) como el plan B (presentado en el Senado) son una clara demostración del interés reiterado de la presidenta Claudia Sheinbaum: asegurar a Morena el triunfo en las elecciones de 2027, y no a México una mejor y más sólida democracia.
En el plan A, la modificación a la composición de la representación nacional en el Congreso automáticamente le daba mayoría calificada a Morena, y la alteración del artículo 134 cancelaba los principios de neutralidad e imparcialidad que obligan al gobierno en una elección.
Como esa intentona fracasó, ahora con el plan B se busca invadir la esfera estatal y municipal, contrario a la soberanía y libertad de los estados en su régimen interior, que consigna el artículo 40 constitucional. Se pretende reconfigurar el régimen municipal y normar a las legislaturas locales.
Y con la alteración al artículo 35, para que la revocación de mandato se lleve a cabo en paralelo a la elección, la presidenta tendría la posibilidad de figurar en la boleta electoral e incluso hacer campaña meses antes de la elección, lo que favorecería a Morena en detrimento de los otros partidos, incluso sus aliados, el PT y el Verde.
Estas dos iniciativas son una muestra de que la presidenta coloca al gobierno por encima de las y los ciudadanos, como jefa de una fracción —su partido, Morena— y no se eleva como jefa de la Nación mexicana que representa a todas y todos los mexicanos.
En solo 18 meses, la presidenta Claudia Sheinbaum ha impulsado, a través de una mayoría legislativa, reformas constitucionales para eliminar organismos autónomos e independientes que garantizaban transparencia y legalidad en la información y decisiones del gobierno; limitó el derecho al amparo, poniendo los intereses del gobierno por encima de los de la ciudadanía, y avanzó en el control del Poder Judicial, colocando a la Suprema Corte bajo la autoridad del Ejecutivo.
CLAUDIA SHEINBAUM NO ES PRESIDENTA DE MÉXICO, ES PRESIDENTA DE MORENA. Nuestra democracia, que costó 30 años construir, está amenazada. Con la reforma electoral, se busca convertir a Morena en un partido de Estado.
Por todo lo anterior, el Frente Amplio Democrático (FAD) se opone al plan B y hace un llamado a los partidos de oposición e incluso al PT y al Partido Verde a rechazarlo, como rechazaron el plan A, pues lejos de representar un avance democrático, se trata de una regresión autoritaria.
Por eso el FAD reitera: ¡SÍ a la democracia y las libertades, NO a reformas regresivas!”
@RubenAguilar

