En pleno desierto de Atacama, una de las zonas más áridas del planeta, agricultores chilenos están transformando suelos metálicos y secos en tierras fértiles gracias al uso de microalgas y tecnologías de inteligencia artificial. Este innovador proyecto impulsa la agricultura sostenible en una región tradicionalmente minera, demostrando el potencial de la ciencia para revertir la desertificación.
La IA y las microalgas revolucionan la agricultura en el desierto de Atacama

