La borrasca Kristin ha provocado al menos cuatro muertes a su paso por Portugal, tres de ellas en la ciudad de Leiria, una de las zonas más afectadas por el temporal, donde las autoridades pidieron a la población permanecer en sus hogares y el alcalde solicitó que se declare zona catastrófica. El fenómeno dejó rachas de viento superiores a los 150 kilómetros por hora, que derribaron árboles e infraestructuras, causaron cortes en carreteras y afectaron la circulación ferroviaria, especialmente en la región de Lisboa. Además, las intensas lluvias generaron inundaciones y elevaron el nivel del río Mondego en Coimbra, mientras que una avería en una subestación eléctrica dejó sin suministro a cerca de un millón de hogares, aunque el servicio comenzó a restablecerse de forma gradual.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
