Los Ángeles, 24/06/25 (Más). – Un operativo de la Patrulla Fronteriza en Santa Ana, California, culminó con la detención violenta del mexicano Narciso Barranco, de 48 años, padre de tres soldados estadounidenses y residente en el país desde hace 31 años. Las imágenes del arresto, en las que se observa a agentes encapuchados golpeando al trabajador en el suelo, han generado indignación entre la comunidad latina y organizaciones defensoras de derechos humanos.
El hecho ocurrió el pasado sábado por la mañana, cuando Barranco realizaba labores de jardinería frente a una cafetería IHOP. Según relató su hijo mayor, Alejandro Barranco, un grupo de agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) se acercó a su padre sin explicación, y ante el temor, el hombre intentó huir.
“Creo que mi padre fue detenido por su aspecto, no le dijeron ni le preguntaron nada”, afirmó Alejandro. Los videos grabados por testigos muestran a varios agentes golpeando a Barranco, quien tenía una podadora en las manos, rociándolo con gas pimienta y arrastrándolo hasta una camioneta oficial, donde continuaron los golpes.
La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Patricia McLaughlin, defendió la actuación de los agentes al afirmar que Barranco blandió la herramienta en actitud amenazante. “Es un ilegal”, declaró, acusando a la prensa de distorsionar los hechos.
Barranco, originario de Cuernavaca, Morelos, fue trasladado a un centro de detención de ICE en California. Diplomáticos del consulado de México en Los Ángeles confirmaron que el detenido presentaba dolor en el hombro y tenía la ropa desgarrada, por lo que solicitaron atención médica, sin que hasta la tarde del lunes se confirmara si la recibió.
Alejandro Barranco, veterano del ejército estadounidense que sirvió en Afganistán, señaló que sus hermanos menores son también infantes de marina en servicio. “Amé servir a mi país, pero me enfurece que esto le pase a mi propio padre. Luché por justicia, y esto no lo es”, declaró ante medios locales.
Según contó Alejandro, lo primero que su padre le pidió tras la detención fue que terminara de barrer el estacionamiento del restaurante. “Eso fue lo que más le preocupó”, dijo.
La familia Barranco lanzó una campaña de recaudación en línea para cubrir los gastos legales del caso. En menos de tres días, la comunidad ha contribuido con más de 145 mil dólares. “Lo que todos hemos visto es extremadamente triste. Solo queremos a nuestro padre de vuelta”, se lee en la página.
La Cancillería mexicana informó que proporcionará asistencia legal a Narciso Barranco y mantiene comunicación con las autoridades estadounidenses para garantizar el respeto a sus derechos humanos.
El caso reaviva el debate sobre el trato a migrantes indocumentados en Estados Unidos y la intensidad de los operativos bajo la administración de Donald Trump, que ha prometido “el mayor programa de deportación de criminales en la historia del país”. Para muchas familias como la de Barranco, sin embargo, el precio de esa política es la fractura de hogares con décadas de arraigo en el país.
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