Aunque empresas ya instaladas siguen en crecimiento, la instalación de nuevos desarrollos está en niveles mínimos. Las expectativas del “nearshoring” no se han cumplido
Ciudad de México, 04/09/2024 (Más/IA).- México registró en 2023 la inversión extranjera directa (IED) más baja en la última década como proporción del producto interno bruto (PIB), con menos del 0.3 por ciento, informó María Consuelo Pérez, directora general de S&P Global Rating LATAM.
Esta cifra representa un mínimo histórico desde 2012, según detalló la especialista durante la Tercera Convención Binacional de la American Society de México.
“La inversión extranjera directa en nuevas compañías ha sido mínima en relación al PIB, lo que evidencia un freno en la llegada de nuevas empresas al país”, comentó Pérez.
Si bien las reinversiones de empresas ya instaladas en México han continuado, la llegada de nuevos capitales ha sido muy limitada, lo que refleja una desaceleración en la captación de IED.
A pesar de las altas expectativas generadas por el ‘nearshoring’, Pérez señaló que el proceso ha sido más lento de lo esperado.
El ‘nearshoring’ –la estrategia por la cual las empresas trasladan su producción a países cercanos para reducir costos logísticos– ha sido identificado como una gran oportunidad para México, especialmente en sectores como la manufactura y la construcción de parques industriales en el norte del país y la región del Bajío, que experimentó un crecimiento del 20 por ciento en 2023, el mayor en la historia.
No obstante, a pesar del crecimiento en infraestructura, el país ha tenido dificultades para atraer nuevas empresas extranjeras. Según la experta, factores como la falta de energía limpia, la crisis hídrica y la escasez de personal capacitado están limitando el potencial del país para aprovechar completamente las ventajas del ‘nearshoring’.
La economía mexicana, según proyecciones del Banco de México, podría crecer un 1.5 por ciento en 2024, una cifra moderada en comparación con el promedio de crecimiento de 2.4 por ciento en la década previa a la pandemia.
Pérez advirtió que para alcanzar un crecimiento sostenido del 3 por ciento, se necesitaría un aumento significativo en la producción manufacturera, que actualmente representa el 22 por ciento del PIB. Sin embargo, lograr este objetivo requeriría que el sector manufacturero creciera al doble del ritmo actual, un desafío considerable para la economía mexicana.
Pérez destacó la necesidad de que el gobierno implemente políticas más robustas para atraer inversiones extranjeras, incluyendo el impulso a energías renovables y la capacitación de la fuerza laboral. A pesar de las condiciones favorables para la llegada de nuevas empresas, México sigue enfrentando importantes barreras estructurales que han frenado su capacidad para captar capital extranjero a niveles históricos.
El país tiene una oportunidad única de liderar la región en atracción de inversiones mediante el ‘nearshoring’, pero deberá superar estos obstáculos para concretar su potencial.
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