Ciudad Acuña, Coahuila, 19/12/25 (Más).- A partir de las primeras horas de este viernes, el Gobierno de México comenzó a liberar agua de la presa La Amistad hacia Estados Unidos como parte del compromiso binacional establecido en el Tratado de Aguas de 1944.
La medida busca reducir la deuda hídrica acumulada y evitar sanciones comerciales anunciadas por el presidente estadounidense Donald Trump, quien amenazó con imponer un arancel del 5 por ciento a productos mexicanos si el país no cumple con la entrega del líquido antes de que finalice el año.
La extracción se incrementó de 33 a 120 metros cúbicos por segundo bajo un esquema de control técnico.
La Jefatura de Operación de la presa, encabezada por Roberto Enríquez de la Garza, detalló que la medida tendrá efectos inmediatos en el nivel y velocidad del caudal del río Bravo, por lo que se emitió una alerta a la población para extremar precauciones en zonas ribereñas, debido al riesgo de crecidas súbitas y corrientes fuertes.
Actualmente, La Amistad se encuentra al 24 por ciento de su capacidad, con un volumen de aproximadamente 940 millones de metros cúbicos. Con el ritmo actual de extracción, el embalse perdería alrededor de 10.4 millones de metros cúbicos diarios, lo que podría agravar la ya tensa situación hídrica en la región, especialmente para los agricultores que dependen del agua para sus cultivos.
El tratado vigente obliga a México a entregar dos mil 158 millones de metros cúbicos de agua cada cinco años, provenientes de los ríos Conchos, San Diego, San Rodrigo y Salado. A cambio, el país recibe dos terceras partes del flujo del Río Colorado. Sin embargo, el último quinquenio cerró con un adeudo superior a los 986 millones de metros cúbicos, por lo que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) acordó un nuevo calendario con Estados Unidos para cubrir al menos una cuarta parte del volumen pendiente entre el 15 de diciembre y el 31 de enero de 2026.
El presidente Trump, a través de su red Truth Social, estableció el 31 de diciembre como la fecha límite para la entrega de más de 246 millones de metros cúbicos y advirtió que cuanto más tarde México en liberar el agua, más perjudicados resultarán nuestros agricultores, en referencia a los productores del sur de Texas que dependen de este suministro.
Las autoridades mexicanas han reiterado que, pese a las condiciones de sequía prolongada, cumplirán con el compromiso para evitar consecuencias económicas y diplomáticas. No obstante, organizaciones de agricultores en el norte del país han manifestado su preocupación, recordando que la aplicación del tratado en ciclos anteriores ha generado protestas y bloqueos, al considerar que el trasvase de agua pone en riesgo su producción y el bienestar de las comunidades rurales.
La CILA informó que, en promedio, las presas mexicanas que podrían utilizarse para saldar el adeudo se encuentran a la mitad de su capacidad, aunque algunas de las más grandes, como las ubicadas en Chihuahua y Coahuila, están por debajo del 40 por ciento.
En contraste, la presa El Cuchillo, en Nuevo León, destaca con niveles superiores al 80 por ciento, lo que la posiciona como una fuente alternativa clave en caso de que La Amistad no logre mantener el ritmo de liberación. Con el arranque del trasvase, se pone en marcha una carrera contrarreloj que no solo busca evitar represalias comerciales, sino también contener el malestar social que suele provocar la cesión de recursos hídricos en tiempos de escasez.
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