Por Juan Rocha
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Tras una caída del 11% del Producto Interno Bruto en el 2020, este año Coahuila tendrá una recuperación y estimaciones del economista Francisco Antonio Serrano Camarena, es que se alcanzará el 3.00 o 3.6% del PIB, lo cual es muy favorable.
Y es que el 2021 para Coahuila no ha sido un año sencillo, desde el gobierno federal le han limitado recursos que antes llegaban al estado y ahora en tres años suma 18 mil millones de pesos menos, aseguró Javier Díaz González administrador Fiscal del estado.
A este panorama hay que sumar en este momento la detención técnica de entre 30 y 40 empresas en la región sureste de Coahuila, y los miles de trabajadores involucrados en esta adversa situación de acuerdo con Mario Ricardo Hernández Saro, presidente de la Asociación de Industriales y Empresarios de Ramos Arizpe (AIERA).
Es fundamental no perder de vista que desde hace cuatro meses la principal empresa automotriz de la región sureste de Coahuila, como es General Motors mantiene paros intermitentes en sus diferentes plantas de ensamble, transmisiones y motores.
Cada uno de estos hechos van sumando al desempeño económico de Coahuila, que a pesar de la adversidad tiene un desempeño favorable en medio de la pandemia y las estrategias aplicadas para la reactivación económica.
No obstante, su principal sector, el de la manufactura está afectado de manera relevante, una parte de él, está paralizado, y este significa o representa el 40% del Producto Interno Bruto.
Su parálisis empujada por el no abastecimiento de semiconductores en la industria automotriz tiene implicaciones de inactividad y falta de dinamismo económico, que afecta el circulante en la economía local.
De esta situación, no se debe perder de vista que el 20% del PIB de Coahuila, lo representa la industria automotriz instalada en la región sureste de Coahuila, lo cual tendrá una repercusión en su desempeño, que, a pesar de todo, será favorable.
Esta condición enfrenta una de las principales industrias de la región sureste y del estado cobró sus primeras mil víctimas, si mil trabajadores despedidos en la región norte por la falta de pedidos automotrices.
En el sureste, en Ramos Arizpe, el presidente de la Cámara de Comercio de ese municipio, Luis Arnoldo Saucedo Aguilar, ha emitido voces de alarma en donde se expone que el comercio de este municipio ha caído a su mínima expresión.
En Saltillo, el presidente de la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Saltillo ha mencionado que la situación para sus afiliados, unos 600 negocios, no es tan bueno y algunos están en etapa de sobrevivencia.
Las ventas no se recuperaron como habían estimado se darían en agosto y, por el contrario, tener el salario de los trabajadores de la industria automotriz, al 50% y 55% de su ingreso tiene a los comerciantes casi en la lona.
Los industriales de la región no descartan que en diciembre haya una mayor pérdida de trabajos a los que de manera histórica se tiene que rondan los 10 mil, hoy estiman que se pueden ir más allá de esa cifra.
La situación en el escenario del estado es menos difícil que la del 2020, sin embargo, no se ha recuperado todo lo que se perdió a pesar de la reactivación económica, porque en este resucitar de lo económico los empleos que se recuperaron perdieron calidad salarial, la cual se estima cayó entre un 14 y 20%, de acuerdo con Francisco Antonio Serrano Camarena.
A esta pérdida de poder salarial en el estado se debe sumar también, el proceso inflacionario que tiene el país en donde el poder adquisitivo se suma un 6% de índice inflacionario que golpea la capacidad de compra de los trabajadores en general.
La desaceleración económica estatal de 2019 (-0.5%) se acentuó́ de manera significativa en 2020. En un entorno de menor demanda externa aunado a la baja actividad económica interna, el PIB del estado descendió́ (-)11.1%.
Por sectores, el industrial cayó́ (-)15.8%, resultado del (-)16.2% en manufacturas y (-)13.6% en construcción.
A su vez, los servicios se movieron a la baja (-6.8%) con respecto al año previo. El empleo formal fue afectado por arriba de la media nacional, con una caída de (-)3.7% (vs. -2.5% del país), la mayor desaceleración se dio en la industria de la construcción (-10.2%).
Cabe señalar que, el sector manufacturero contribuye con 41.7% del PIB en Coahuila, el mayor porcentaje a nivel nacional y con alto vínculo con el exterior, por lo que los cambios en la demanda externa han afectado a la actividad económica estatal por arriba de lo reportado por otras entidades.
Durante los primeros meses de 2021 se registra recuperación en algunos indicadores oportunos de la entidad: la producción industrial atenuó́ su caída a (-)3.8% en el primer bimestre y el empleo ya no se deterioró́ durante enero-mayo en su comparación anual, además las ventas al menudeo crecieron 7.7% anual en enero-abril después de la caída de (-)8.0% de todo 2020.
Este era el escenario hasta mayo, en junio cuando se comenzó la crisis de abastecimiento de semiconductores la situación se modificó de manera sustancial, de modo que en este momento el sector industrial considerado la fortaleza del estado, esta trastocado y herido.
A esta condición debe sumarse el hecho de que no hay ni una política de estímulo al sector productivo que pueda ayudar a su impulso y mantener la planta productiva, que por sí misma en este momento la ha mantenido.
El cierre de este 2021 no será sencillo para Coahuila a pesar de las nuevas inversiones que se han anunciado y la incipiente diversificación que se tiene, lo vital ahora mismo es mantener los recursos humanos, pero, la misma Asociación de Recursos Humanos Coahuila Sureste, admite que habrá despidos importantes en diciembre.

