El Instituto Mexicano de Tecnología del Agua advierte que la región enfrenta una creciente vulnerabilidad hídrica. La sobreexplotación es la principal causa
Saltillo, Coahuila, 12/11/25 (Más).- La disponibilidad de agua en la zona metropolitana de Saltillo enfrenta un panorama cada vez más incierto, debido a la creciente demanda del recurso y la presión sobre sus fuentes de abastecimiento.
Así lo advierte el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) en su programa nacional 2025-2030, donde alerta que ciudades como Saltillo, Monterrey, Querétaro y León comparten un escenario de vulnerabilidad hídrica frente al crecimiento poblacional, industrial y agrícola.
De acuerdo con información incluida en el documento, publicado por el IMTA, la disponibilidad de agua per cápita en México ha sufrido una drástica reducción en las últimas siete décadas.
En 1950, el país contaba con 17 mil 742 metros cúbicos por habitante al año, mientras que en 2024 la cifra se ha desplomado a 3 mil 656 metros cúbicos. Las proyecciones para 2030, con una población estimada de 137 millones de personas, indican que el volumen disponible por persona podría bajar a solo 3 mil 285 metros cúbicos anuales.
Este fenómeno, explican, es resultado no solo del crecimiento poblacional, sino también de un uso intensivo y poco sostenible del recurso hídrico. Más del 70% del agua concesionada en el país se destina a la agricultura de riego, y tanto este sector como el industrial presentan niveles bajos de reúso, lo que agrava aún más el estrés hídrico.
En el caso de Saltillo, las condiciones actuales colocan a la capital coahuilense dentro de las zonas con disponibilidad hídrica cada vez más incierta, sumándose a otras grandes ciudades donde el desarrollo urbano e industrial ha superado la capacidad natural de recarga de los acuíferos. Esto obliga a una mayor dependencia de fuentes externas o a prácticas de extracción intensiva, que amenazan la sostenibilidad del suministro a mediano plazo.
Ante este panorama, el IMTA plantea la necesidad de una cooperación técnica más sólida a nivel nacional e internacional, así como el fortalecimiento de alianzas con universidades, organismos multilaterales y organizaciones civiles, para promover un manejo más eficiente del agua.
También propone impulsar mecanismos de financiamiento e innovación tecnológica que contribuyan a enfrentar los desafíos actuales en materia de disponibilidad, distribución y tratamiento del recurso hídrico en el país.

A mediados de año, Más informó que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) validó 356 concesiones para pozos de extracción de agua en los acuíferos del sureste de Coahuila –entre ellos el acuífero Saltillo‑Ramos Arizpe– pese a que desde abril de 2013 existe un decreto de veda que prohíbe nuevas extracciones, y aunque estudios oficiales indicaban que no había disponibilidad de agua.
Asimismo divulgó que los acuíferos que abastecen a la zona metropolitana de Saltillo y Ramos Arizpe han presentado una caída de niveles de entre 390% y 1,780% en menos de una década, resultado de una sobreexplotación generalizada que combina extracciones industriales de gran volumen con falta de control y vigilancia por parte de las autoridades federales.
Pese a ello, el Cabildo de Saltillo aprobó recientemente la compra de dos terrenos para perforar nuevos pozos en la ciudad, con lo cual se pretende sumar 100 litros por segundo al suministro de agua urbana; la medida forma parte de la fase 2 del plan antisequía, la cual también contempla la profundización de pozos ya existentes y una inversión estimada de decenas de millones de pesos para incrementar el flujo a la red de distribución.