¡Imposible! Saturados y colapsados

Lic. Marco Campos Mena

Ya estamos en niveles de tráfico insostenibles, no solo en Saltillo, esto ya está escalando a nuestros municipios vecinos, Ramos Arizpe y Arteaga. 

Salir en cualquiera de esas dos direcciones es un acto de fe por sí mismo ante la cantidad de tráfico, y lo es porque no hay manera de saber si llegaremos a tiempo a nuestro destino o si habrá un contratiempo… o si podremos llegar a casa sin problemas.

Sepa, lector, que el día de hoy tenía proyectado comentar otros temas, más no pude dejar pasar la ocasión para expresar mis conclusiones de algunos eventos que acontecieron y que muchos experimentamos.

Por la mañana (viernes) tuve que salir rumbo a Monterrey a una cita programada con anticipación, aparentemente sería un viaje rápido y para las 4 o 5 de la tarde ya debía estar de vuelta el Saltillo.

Al pasar ojo caliente nos percatamos de que la fila de carros se encontraba totalmente detenida en dirección a Saltillo, tanto en la libre como en la de cuota, siendo increíble que dicha fila era de aproximadamente 10 kilómetros por lo que alcancé a contar.

El suceso, del cual tuve conocimiento horas más tarde, había sido un accidente de un tráiler que se había volteado y derramado el combustible que transportaba, hecho por el cual se cerró la autopista y se anunció en el Twitter de la autopista que dicho cierre podría durar varias horas.

En su momento no le di mucha importancia, después de todo, esperaba regresar por la tarde con la convicción de que para dichas horas ya estaría abierto y fluido… no estaba equivocado del todo, solamente estaba abierto, pero para nada fluido.

Mi cita en la capital regiomontana se extendió un poco más de lo pensado y al salir, por no dar por sentado que estaría abierto para el regreso, investigamos el estatus de la autopista y la libre.

Vaya sorpresa que nos dio el saber que pese a estar abierta, el tráfico estaba complicado.

Recordé, entonces, que el miércoles también había estado complicado el regreso por lo que leí en uno de los grupos de WhatsApp, por lo que, con la esperanza de tener un regreso más cómodo, decidimos hacer un poco de tiempo para ver si la situación podía ser más favorable.

El primer tramo de la autopista trascurrió sin problemas, pero, pasando la caseta, la historia fue totalmente distinta.

Desde la altura de la autopista se pudo apreciar la fila kilométrica proveniente de la carretera libre a Nuevo Laredo, en su mayoría compuesta por tráileres que estaban por incorporarse para llegar al entronque con dirección a Matehuala.

Suena difícil de creer, pero, la carretera libre iba más rápido en algunos tramos y un trayecto de media hora se convirtió en más de dos horas a vuelta de rueda y en ocasiones totalmente detenido.

Después de poder bajar de la autopista y pasar ojo caliente nuestra esperanza estaba en que ya estuviera fluyendo más el tráfico, pero no fue así. La fila se extendía hasta el retén estatal antes del entronque a Matehuala, pero para nuestra desgracia, la mayor parte del tráfico era provocada por los mismos automovilistas.

Existe un término coloquial para referirse a esas personas que pretenden imponer su voluntad sin importarles a quienes afecten… Esas personas, tan pendientes de cualquier oportunidad, son conocidos como gandayas.

La empatía está ausente en ellos, son imprudentes y arriesgan, no solo su vida, sino también la de sus familias y las de otros automovilistas.

Me tocó ver como varios de ellos, “indignos de estar en el mismo tráfico que los demás” se valieron de cualquier medio para avanzar indebidamente. Algunos circularon a altas velocidades por el acotamiento, otros aprovechaban cualquier oportunidad, por mínima que está fuera, para cambiarse de carril o simplemente metérseles a quienes ya tenían tiempo haciendo fila, y sin duda, en ningún caso fueron prudentes.

Uno de estos seres insipientes en su intención de adelantarnos por donde no se debe, utilizó tanto el acotamiento como pudo y por su imprudencia estuvo a punto de volcarse en tramo en el que terminaba el pavimento más alto que el suelo… tal parece que al conductor no le importaba su familia ni la sala que transportaba en la caja, solo le importaba llegar antes.

Tras esta agotadora situación, también recordé que en otras ocasiones el tráfico me ha tocado bastante saturado, incluso, por la noche.

Suena bastante difícil, pero esa es la realidad, tanto la libre como la autopista están saturadas y ahora resulta mucho más complicado regresar de Monterrey.

En Saltillo hay un reclamo constante que hemos vivido. La ruta recreativa espanta a los viajeros al ver cerrado por lo que probablemente sería su única ruta.

¿De verdad cree que más espacios como esos van a resolver la situación que se enfrenta en nuestra ciudad?

La verdad, no. Cada vez hay más carros circulando y menos lugares por los cuales transitar.

Algunos turistas afirman que han dejado de venir por encontrar V Carranza cerrado y el desconocimiento de rutas alternativas… ¿Qué van a hacer para cambiar eso? ¿Cómo se atraerá turismo para reactivar ese sector del que dependen tantos saltillenses?

Cada vez es más difícil transitar por esta ciudad, los trayectos que antes podíamos hacer entre 10 y 15 minutos se están comenzando a hacer de 20, 30 min y, a veces, más de una hora.

Uno de los puntos más complicados es la salida del poniente de la ciudad, ya que cruzar periférico puede tomarles alrededor de media hora o más en horas pico.

El bulevar de Musa de León no se queda atrás con los enormes congestionamientos y V. Carranza entre Canadá y periférico se convierte en un verdadero atolladero.

No olvidemos la salida de las fábricas que ocasiona un gran caos desde Ramos Arizpe hasta periférico LEA por más de una hora.

La infraestructura vial fue mejorada hace algunos años y buena parte de ello se pagó con deuda, como ya muchos sabemos, pero ahora, no la hemos terminado de pagar y ya está obsoleta, es necesario que se realice otra gran inversión, pero con mayor perspectiva de plazo y funcionalidad futura, pero, sin descuidar la imagen de la ciudad ni lastimar las áreas verdes, mismas que, dicho sea de paso, es necesario ampliar para mitigar la sensación térmica en la ciudad y favorecer la captación pluvial antes de que lleguemos a puntos críticos de escasez de agua.

Los tres órdenes de gobierno enfrentan un gran reto en movilidad para nuestra región. Por un lado, la movilidad en Saltillo, la movilidad entre municipios que corresponde a su vez al Estado y ahora, con la llegada de Tesla, el gobierno federal enfrenta un gran reto para mejorar el desplazamiento en las carreteras entre Monterrey y Saltillo, así como los concesionarios de la autopista también deben considerar posibles inversiones a corto plazo para destrabar tráficos como el de ayer viernes.

¿Estarán a la altura del reto? 


Descubre más desde Más Información

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Más Información

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo