Por Héctor García Álvarez
Saltillo, Coahuila, 31/03/25 (Más).- En medio del arranque de las campañas de la elección judicial, TikTok se ha convertido en un nuevo escenario de campaña para los aspirantes a cargos dentro del Poder Judicial. Ante los límites presupuestarios impuestos por la austeridad y la gran cantidad de contendientes, varios candidatos han optado por utilizar esta red social como una herramienta clave para conectar con un electorado joven y digitalizado.
Mediante videos breves y visualmente llamativos, los aspirantes presentan sus propuestas, explican su trayectoria y llaman a la participación ciudadana, buscando humanizar su imagen y aumentar su visibilidad sin incurrir en altos costos. Esta estrategia ha transformado la plataforma en un espacio donde lo viral y lo visual predominan sobre los formatos tradicionales de campaña.
Entre los perfiles que han hecho uso de TikTok está Zayra Castor, candidata a jueza de Distrito de los Tribunales en Asuntos Individuales de Coahuila. En sus publicaciones, la aspirante expone sus compromisos con la justicia laboral, bajo principios de equidad e imparcialidad. También exhorta a la ciudadanía a ejercer su voto en las elecciones judiciales y a compartir sus mensajes.
Gerardo Ortiz Pérez de los Reyes, actual magistrado de circuito en funciones, ha recurrido también a TikTok, desde donde invita a la población a seguirlo en sus redes sociales y expresa su intención de continuar sirviendo a la sociedad coahuilense.
Otro caso es el de Alberto Santamaría, candidato a magistrado federal en materia penal y administrativa, quien se presenta como egresado de la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila y reafirma su compromiso con la comunidad.
Aunque el uso de redes sociales en procesos electorales no es nuevo, la irrupción de TikTok marca un cambio relevante en las estrategias de comunicación política. Los candidatos apelan a formatos ágiles y de alto impacto visual, algunos recurriendo a tendencias, música popular y efectos, mientras que otros mantienen un estilo más sobrio para explicar sus propuestas.
Esta tendencia plantea diversas implicaciones. Por un lado, permite llegar a públicos que consumen contenido de manera rápida y directa, pero también puede simplificar excesivamente propuestas complejas, lo que dificulta el análisis profundo sobre los perfiles y la función judicial.
La plataforma, además, pone en evidencia la desigualdad en la contienda: quienes dominan el entorno digital logran mayor alcance, mientras que otros aspirantes carecen de recursos o conocimientos para generar contenido atractivo.
La ausencia de regulación específica sobre el uso de TikTok en campañas judiciales también abre espacio a la desinformación. En un entorno donde las noticias falsas pueden viralizarse fácilmente, se vuelve fundamental que el electorado verifique la información que consume y se mantenga crítico frente a los contenidos compartidos en redes.
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