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Habla 17 años después

Brenda Quevedo, tras 17 años presa acusada del secuestro y asesinato del hijo de Isabel Miranda de Wallace –un crimen que hoy la justicia mexicana pone en duda–, vive en arresto domiciliario mientras espera resolución a su caso. Víctima de tortura, abusos y aislamiento en prisión, relata el dolor físico y emocional sufrido, así como su búsqueda de sentido espiritual para sobrevivir

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