Por Mto. Marco Campos Mena
Nuevamente la presidente Claudia Sheinbaum vuelve a ser centro de atención entre los análisis por sus recientes desaciertos tras haber logrado una racha favorable… lo peor es que fue imitando el fallido modelo “víctima” del expresidente López Obrador.
Las cortinas de humo tampoco pueden faltar y ha sido más que obvio que se han manejado muy mal las crisis por las que están atravesando.
Después de un categórico error al decir que el campo de exterminio en el que se encontraron restos humanos era en realidad un campo de adiestramiento en el que no hubo homicidios para luego contradecirse al tener que admitirlos a la par que el cártel salió en defensa del gobierno federal (¡insólito!) y que el gobierno lo limpiara todo para hacerlo una burla de paseo como si fuera un museo, al gobierno federal le ha llovido sobre mojado.
Las críticas no se hicieron esperar y pese a que dista mucho de convertirse en el Ayotzinapa de Sheinbaum, si se está convirtiendo en una piedra muy incómoda en el zapato.
Los escándalos en este tema siguen brotando y llevandose a cada vez más personas, entre ellos al exgobernador MCsista Alfaro, al alcalde de quien se presume complicidad, de los policías que según nuevos testimonios estaban coludidos para que no se escaparan los secuestrados y ahora la guardia nacional que tras haber estado allí pecó de negligente al no hacer nada tras enterarse de lo que sucedía en ese rancho.
Del mismo modo siguieron en aumento las desapariciones pero disminuyeron los homicidios, lo cual refleja una manipulación de las cifras y un discurso engañoso que quedó expuesto por los expertos y especialistas en estos datos.
Por si no fuera suficiente, el ejercito asesina a balazos a dos niñas y tratan de dar una narrativa falsa de un fuego cruzado para que esta se les cayera al haber un testigo que sobrevivió y pudo narrar la verdad.
En morena los escándalos van en aumento y se nota a leguas que la presidente no tiene control alguno sobre sus compañeros y aliados, quienes, al mejor estilo del extinto PRD, han creado sus tribus y se han dedicado a exponer todos los escándalos de corrupción, desfalcos, lujos y abusos de poder ¡del mismo partido! El enemigo está en casa.
Andrea Chávez desafiando a la presidente en un rotundo desacato a lo que ella ordenaba para mantener la imagen del partido, un rechazo por parte del congreso a las sugerencias de la presidente sobre el nepotismo y una pésima justificación sobre los lazos familiares en morena y sus alcances dentro de la administración pública.
El endeudamiento revelado que supera exponencialmente al del FOBAPROA y la cifra que se espera de deuda total por 20 Billones de pesos para finales de 2025… ¡El doble de lo que recibieron en 2018! Hay que ser demasiado ingenuo para no ver que eso fue un mega desfalco de proporciones bíblicas.
El conflicto con el expresidente Ernesto Zedillo que sin esfuerzo alguno ha ganado cada round y a expuesto la corrupción y el desfalco en las obras del expresidente López Obrador, a lo que sumó el ecocidio y la intención de esconder el magno fracaso de las obras del sexenio pasado.
Incrementando la tensión, los errores diplomáticos en de la presidente con los temas del vaticano y su hipocresía de usar a la virgen en campaña y no asistir al funeral del papa y ahora decir que no irá a la misa que oficie el nuevo papa.
Las mañaneras no le están funcionando y cada día es más evidente que está perdiendo el control de la narrativa ante los conflictos internos que evidencían la caída de todo lo que habían construido por excederse y no tener una base unida.
Pero para fortuna de la presidente, las distracciones no faltaron en estas semanas y su popularidad, que al parecer es lo único que les importa, no se vio tan afectada pese a la lluvia de escándalos que enfrentaron.
Por un lado, la muerte del papa Francisco conmocionó al mundo y mantuvo la atención plenamente en el vaticano, por lo que desde entonces y hasta ahora que tenemos papa nuevo, no se le había prestado la atención debida a lo que sucede en el país.
Por otro lado, los conflictos bélicos y la caída de ventas de Tesla por el descontento generalizado hacia Elon Musk fueron también factores distractores que llamaron más la atención de los internautas.
Y para rematar, Trump que paso de ser el enemigo que usaban para unir a los mexicanos pasó a ser una figura tibia hacia México y se enfocó en resolver otros asuntos más importantes para él y de contexto internacional… así que la atención se volvió a ir de nuestro país.
¡Habemus distractores! Así es como se sobrevive a estas crisis internas.
La pregunta es…¿hasta cuándo habrá distractores que eviten que la gente voltee a ver lo que sucede en sus narices?
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