Ciudad de México, 12/08/25 (Más).- Durante las administraciones capitalinas de Miguel Ángel Mancera y Claudia Sheinbaum, el Gobierno de la Ciudad de México otorgó concesiones para operar 77 espacios comerciales en seis líneas del Metro a Jetsocial Group S.A. de C.V., empresa señalada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) como parte de la red de prestanombres de Genaro García Luna, de acuerdo con una investigación de Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).
Según los documentos revisados por MCCI, Jetsocial Group recibió entre 2015 y 2021 Permisos Administrativos Temporales Revocables (PATR) para instalar locales y módulos semifijos dedicados a la venta de productos de telefonía celular dentro de estaciones del Sistema de Transporte Colectivo (STC). Estos permisos fueron firmados por funcionarios que en algunos casos siguen laborando en dependencias del gobierno capitalino y en otras instituciones públicas.
En el Registro Público de Comercio consta que Jetsocial Group fue constituida en diciembre de 2007 por Jonathan Alexis Weinberg Pinto y Mauricio Samuel Weinberg López, ambos identificados por la UIF como prestanombres de García Luna. Weinberg Pinto, socio mayoritario, otorgó en 2011 un poder legal a Ivonne Mancera Valdivia, quien firmó los contratos con el STC en representación de la empresa.
La UIF incluyó a Jetsocial en documentos emitidos en 2023 y 2024 como parte de un esquema de siete empresas que triangularon recursos con la firma panameña Nunvav Inc., señalada en México y Estados Unidos de formar parte de la red de corrupción atribuida a García Luna. MCCI documentó transferencias de al menos 2 millones de pesos de Jetsocial a Nunvav entre 2017 y 2019, cuando ya explotaba las concesiones en el Metro.
De acuerdo con la UIF, Nunvav recibió aproximadamente 481 millones de dólares en contratos públicos entre 2011 y 2017, durante los gobiernos federales de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. MCCI también reportó que esta empresa panameña realizó 35 transferencias a Vector Casa de Bolsa, propiedad de Alfonso Romo, sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
El primer permiso a Jetsocial se otorgó el 18 de mayo de 2015, durante el gobierno de Mancera, para operar espacios en estaciones de las líneas 1, 3 y 7. El documento fue firmado por Aldo Muñoz Ortiz, entonces subgerente de administración de PATR, y Yuki Elena Susuda Valverde, gerente jurídico del STC.
Un segundo permiso, aprobado el 25 de febrero de 2016, autorizó el uso de 15 espacios en las líneas 3, 8, 9 y A del Metro. En esta operación participaron Roberto Azbell Arellano, encargado de la subdirección de administración y finanzas, y otros funcionarios que actualmente trabajan en el IMSS.
El 7 de junio de 2016, el mismo Azbell Arellano otorgó un tercer permiso para otros 15 espacios, con una contraprestación mensual de 24 mil 570 pesos y una vigencia de cinco años. Este documento también fue firmado por Alberto Israel Sánchez López, gerente jurídico, y Fernando Casariego Gaona, de la subgerencia de administración de PATR.
En marzo de 2021, bajo el gobierno de Sheinbaum, se concedió a Jetsocial el permiso PATR/0064/2021 para dos locales y 40 espacios comerciales con vigencia de 10 años, ubicados en estaciones de las líneas 1, 3, 7, 8, 9, A y B. El responsable de esta autorización fue Miguel Ángel Monroy Aranda, entonces subdirector general de administración y finanzas, quien dejó el cargo ese mismo mes tras ser vinculado con presuntos cobros irregulares por espacios de venta en el Metro.
Los locales asignados en 2021 se ubican en Observatorio y Zaragoza, mientras que los 40 espacios restantes se reparten en estaciones como Tacubaya, Chapultepec, Coyoacán, Copilco, Chabacano, Pantitlán, Santa Marta y Garibaldi. La contraprestación acordada fue de 57 mil 657 pesos mensuales.
MCCI señaló que Jetsocial tuvo oficinas en Leibnitz 70, inmueble que los Weinberg habrían adquirido en 4.5 millones de dólares a Julia Elena Abdalá Lemus, pareja de Manuel Bartlett, operación también revelada por la organización.
La investigación de MCCI vincula directamente las concesiones otorgadas en el Metro de la Ciudad de México con la red financiera atribuida a García Luna, en la que empresas como Jetsocial habrían servido como vehículo para mover recursos hacia el extranjero mediante sociedades en Panamá.

