Al menos siete ataques contra agentes de inteligencia han ocurrido en estados con fuerte presencia del crimen organizado. Elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana son blanco de violencia
Ciudad de México, 02/01/26 (Más).- Desde que Omar García Harfuch asumió el cargo como titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) –en octubre de 2024–, se han registrado al menos siete ataques directos contra agentes de inteligencia federal, atribuibles al crimen organizado.
Estos hechos, que han dejado un saldo de agentes asesinados, heridos o secuestrados, se han concentrado en estados como Sinaloa, Guanajuato, Michoacán y Jalisco, reflejo del entorno de alta peligrosidad en el que operan las fuerzas de seguridad del país.

De acuerdo con información de Animal Político, la primera agresión ocurrió el 18 de diciembre de 2024 en Culiacán, Sinaloa, donde un agente de investigación fue asesinado en medio de un operativo, en el contexto de la disputa interna del Cártel de Sinaloa entre Los Mayos y Los Chapitos.
Ese crimen generó una fuerte polémica tras la denuncia pública de Claudia Sánchez, quien se identificó como esposa del agente fallecido, y acusó desorganización en la misión, además de haber enviado al elemento con armamento insuficiente para enfrentar a criminales de alto perfil.
Poco después, el 25 de diciembre, otro agente fue herido en la misma ciudad durante una operación contra una célula criminal, aunque logró sobrevivir.
Más adelante, el 29 de enero de 2025, un oficial murió en Veracruz luego de ejecutar una orden de aprehensión relacionada con el caso de la activista indígena mixe Sandra Domínguez, desaparecida y asesinada junto con su esposo en Oaxaca. Harfuch expresó que el agente perdió la vida cumpliendo con su deber y sacando de las calles a generadores de violencia.
La violencia también alcanzó a Guanajuato, donde el 21 de abril de 2025 un suboficial murió en un ataque armado durante labores de campo. El secretario informó que los responsables fueron detenidos poco después del incidente.
Además de homicidios, los agentes han enfrentado secuestros. El 4 de septiembre de 2025, dos elementos de la SSPC fueron privados de la libertad en Álvaro Obregón, Michoacán, mientras realizaban investigaciones. Ambos fueron rescatados con vida tras un operativo conjunto entre Sedena, la Guardia Nacional y autoridades estatales. Esto derivó en la captura, el 24 de ese mes, de Genaro N, alias ‘El Silencio’, en Uriangato, Guanajuato, identificado como generador de violencia y objetivo prioritario.
El 19 de octubre, en Acapulco, Guerrero, se reportó una emboscada que dejó tres agentes lesionados y un presunto criminal muerto. Seis personas fueron detenidas, entre ellas el supuesto autor intelectual.
El 25 de noviembre, dos agentes fueron secuestrados en Zapopan, Jalisco, siendo localizados con vida el 1 de diciembre.

Estos ataques no solo han afectado a los operativos de campo, sino también al entorno más cercano del propio García Harfuch. En 2020, fue víctima de un atentado en la Ciudad de México atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en el que recibió 414 disparos, dejando un saldo de tres personas muertas y cinco lesionadas.
Más recientemente, en julio de 2024, Milton Morales Figueroa, jefe de inteligencia de la policía capitalina y figura cercana al actual secretario, fue asesinado en Coacalco, Estado de México. Harfuch lo despidió públicamente, calificándolo como un gran amigo y comprometió a su equipo a capturar a los responsables.
Estas agresiones reiteradas subrayan el nivel de riesgo al que están expuestos los cuerpos de seguridad federales, quienes actúan como una primera línea de contención frente a la delincuencia organizada, pero también evidencian los vacíos logísticos y de protección a los que se enfrentan en el terreno.
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