Editorial

EU y China: en guerra por México

Por Dujav Teduar

Estados Unidos y China se enfrentan en una lucha por la influencia económica, comercial y estratégica de los puertos mexicanos, como Manzanillo y Veracruz debido a su importancia para el comercio global.


México es el décimo primer país exportador mundial y el principal socio comercial de EU desde 2023, con un comercio bilateral de 505,000 millones de dólares anuales.


Los puertos, que manejan el 90% del comercio marítimo mexicano, 8.2 millones de TEUs (contenedores de carga de 20 pies), son esenciales para el flujo de bienes hacia y desde Norteamérica, Asia y Europa.


Manzanillo (4 millones de TEUs en 2024) y Veracruz (14.72% de la carga marítima) son nodos críticos para el comercio transpacífico y con el Golfo de México, conectando a México con China y EU.


China, liderada por su presidente Xi Jinping, a invertido en México 228 millones de dólares, a través de CHEC (China Harbour Engineering Company) en la expansión de Veracruz y la colaboración en proyectos como Manzanillo, donde Zhenhua Heavy Industries (otra empresa china) suministra grúas.


Estas inversiones son parte de la Ruta Marítima de la Seda, una estrategia de China para dominar el comercio marítimo global.


En México, China busca aprovechar el T-MEC (Tratado entre México, EU y Cánada) para exportar bienes a EU, sin los aranceles impuestos en la guerra comercial.


Un informe de Rhodium Group (2024) estima que la inversión extranjera directa china en México es hasta 22.5 mil millones de dólares, mucho mayor que los 166.7 millones reportados oficialmente, lo que refleja el interés chino en México como puerta de entrada a Norteamérica.


EU teme que China use México como una “puerta trasera” para introducir bienes (como vehículos eléctricos o acero) al mercado estadounidense sin aranceles, aprovechando las reglas de origen del T-MEC.

Seguridad y fentanilo


Puertos como Manzanillo y Lázaro Cárdenas son puntos de entrada para precursores químicos de fentanilo desde Asia, con 273 millones de dosis decomisadas entre 2015 y 2023.


EU ve esto como una amenaza de seguridad nacional y busca mayor supervisión, lo que podría incluir programas de observación como el Programa de Control de Contenedores (CCP).


Un informe del CSIS (por sus siglas en inglés Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales) clasifica a Manzanillo y Veracruz como el segundo y tercero, respectivamente, de los puertos más riesgosos en América Latina para los intereses de EU.

La traición de Hutchison
China estaba confiada porque la empresa que controla las terminales portuarias es Hutchison Ports, propiedad de Li Ka-Shing y Victor Li, con sede en Hong Kong, ciudad que tiene libertad comercial independiente del gobierno chino.
Trump para ganar terreno y quitar poder a China presionó a Hutchison Ports, para que le vendiera el 80 por ciento de sus acciones a un consorcio liderado por BlackRock y de paso reducir la influencia en el canal de Panamá.


Ante una sesión conjunta del Congreso Trump comentó: “Justo hoy, una gran empresa estadounidense anuncio que está comprando ambos puertos alrededor del Canal de Panamá…”
Así BlackRock, Global Infraestructura Partners y Terminal Investment Limited invirtieron 22 mil 800 millones de dólares por esta operación.


Con esta acción China no solo pierde control en los puertos de México sino en 43 puertos en 23 países y el 90 por ciento de Panama Ports Company que venderá Hutchison Ports.

El contra ataque chino
Los próximos pasos de China serían poner presión regulatoria y política para modificar o retrasar la venta de Hutchison Ports con una revisión antimonopolio utilizando su autoridad regulatoria para presionar a CK Hutchison y al consorcio liderado por BlackRock.


Aunque los puertos vendidos no están en China ni en Hong Kong, Pekín podría argumentar que la transacción afecta sus “intereses nacionales” debido a la importancia estratégica de los puertos en México y Panamá.


Podría ofrecer incentivos a Hutchison (como facilidades para renovar contratos en Hong Kong) o amenazas (como restricciones a otros negocios de CK Hutchison en China) para convencerlos de modificar los términos del acuerdo.


También podría intentar incluir en la negociación a COSCO Shipping (por sus siglas en ingles de China Ocean Shopping Company), una empresa estatal china, para mantener alguna influencia en los puertos vendidos.


Esto podría implicar que COSCO adquiera una participación minoritaria o un rol operativo en los puertos mexicanos, como Manzanillo o Veracruz, para contrarrestar la pérdida de control de Hutchison.


Aunque el periodo de exclusividad de la transacción se fijó para el 27 de julio, la presión de China podría extenderlo hasta septiembre.


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