Nueva York, 02/08/2024 (Más/IA).- Un tribunal de Nueva York condenó a 19 años de cárcel por narcotráfico a Juan Carlos “Tigre” Bonilla, quien fuera jefe de la Policía de Honduras y se declaró culpable de tráfico de drogas, con lo que evitó ser juzgado junto con el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández.
Durante el juicio, la fiscalía describió a Bonilla como un participante esencial en una de las mayores conspiraciones de tráfico de cocaína del mundo. Se le acusó de abusar de su posición al frente de la Policía Nacional de Honduras para facilitar el narcotráfico a cambio de sobornos, además de proporcionar protección armada a los cargamentos de droga y dirigir a otros agentes corruptos.
También fue acusado de asesinar a un narcotraficante rival y de proteger a miembros de la pandilla MS-13.
El juez Kevin Castel sentenció a Bonilla a cumplir 228 meses de prisión y cinco años de libertad condicional. La condena es menor a los 30 años solicitados por la fiscalía, pero supera los 10 años pedidos por la defensa.
El abogado de la defensa, Donald Vogelman, solicitó que Bonilla cumpla su condena en una cárcel de California, donde reside una de sus hijas.

Bonilla, quien apareció en la corte con un uniforme de presidiario y los pies atados con cadenas, pidió clemencia al juez, destacando su edad, su estado de salud y su deseo de reunirse con su familia.
Durante la audiencia, Bonilla insistió en su inocencia y explicó que se declaró culpable con la esperanza de recuperar su libertad. Según su acuerdo de culpabilidad, Bonilla admitió su participación en el tráfico de más de 450 kilogramos de cocaína entre 2003 y 2016, facilitando el paso de la droga desde Colombia y Venezuela hacia Estados Unidos a través de Honduras.
El juez Castel enfatizó que las acciones de Bonilla tuvieron consecuencias devastadoras, tanto en Honduras como en Estados Unidos, recordándole que muchas personas han muerto debido a los efectos de las drogas.
En el mismo caso, el expolicía Mauricio Hernández Pineda, primo del expresidente Juan Orlando Hernández, también se declaró culpable de tráfico de drogas y fue condenado a 15 años de cárcel a principios de julio. El expresidente Hernández, conocido como JOH, fue condenado a 45 años de cárcel en junio por tráfico de drogas y armas.
Desde 2014, cerca de medio centenar de hondureños han sido extraditados o se han entregado voluntariamente a Estados Unidos por cargos de narcotráfico. Entre ellos se encuentran figuras prominentes como el hermano del expresidente, Juan Antonio “Tony” Hernández, y su colaborador Geovanny Fuentes, ambos sentenciados a cadena perpetua. Otros condenados incluyen a Fabio Lobo, hijo del expresidente Porfirio Lobo, con una pena de 24 años de cárcel, y el exdiputado Fredy Renán Nájera, sentenciado a 30 años.
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