Washington, DC, 22/01/2026 (Más).- La reciente entrega de 37 narcotraficantes mexicanos al Gobierno de Estados Unidos por parte de México ha sido calificada por la administración de Donald Trump como un logro histórico en su estrategia de presión exterior. En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo este miércoles que la medida fue resultado de una decisión soberana del Estado mexicano y no una imposición extranjera.
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, celebró públicamente la coordinación entre ambos gobiernos, y destacó que la relación bilateral atraviesa su momento más cooperativo en décadas, derivado –dijo– del trabajo conjunto entre Sheinbaum y Trump.
“Desde que Donald Trump asumió el cargo hace un año, él y la presidenta Sheinbaum han colaborado de una manera histórica. La transferencia realizada demuestra la voluntad compartida de desmantelar las redes de carteles y grupos narcoterroristas”, publicó Johnson en redes sociales.
La acción ocurre en medio de crecientes tensiones provocadas por la ofensiva de Trump contra el narcotráfico mexicano, que ha incluido la designación del CJNG y el Cártel de Sinaloa como grupos terroristas y la clasificación del fentanilo como arma de destrucción masiva. Desde su regreso a la Casa Blanca, el republicano ha empujado una narrativa intervencionista que tuvo su punto más alto tras la incursión armada en Venezuela y la captura de Nicolás Maduro, lo que elevó el nivel de alerta en la región.
“Este es otro logro histórico en la misión de la Administración Trump de destruir a los carteles”, señaló la fiscal general Pam Bondi, mientras que el director de la DEA, Terrance Cole, agradeció a México “por estar a nuestro lado” en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
Por su parte, Kash Patel, titular del FBI, consideró que el anuncio es prueba del trabajo incansable del Buró y de sus alianzas con México. “El liderazgo del presidente Trump y su colaboración con sus socios están desmantelando a los carteles que han causado daños incalculables a los estadounidenses”, escribió.
Sheinbaum defiende autonomía y minimiza tensiones
Desde Palacio Nacional, la presidenta Sheinbaum rechazó que la entrega de los reos se haya realizado bajo presión del gobierno estadounidense y sostuvo que fue una decisión autónoma tomada por el Consejo Nacional de Seguridad, en respuesta a una solicitud formal del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
“Es algo que se analiza a profundidad. Se evalúan los casos, si conviene a México, si ayuda a reducir la violencia, si fortalece nuestra seguridad. No es que solo lo pidan y ahí va”, afirmó. Y agregó que el país actúa con soberanía “aunque pidan lo que tengan que pedir”.
Según cifras oficiales, 92 personas acusadas de delitos de alto impacto han sido entregadas a Estados Unidos durante el actual gobierno, muchas de ellas vinculadas a delitos de narcotráfico, tráfico de armas o trata de personas.
Analistas consideran que el gesto busca contener la presión de Washington, sobre todo en el contexto de un Donald Trump que ha hecho del combate al crimen organizado transnacional una bandera de campaña y que no ha ocultado su intención de intervenir militarmente en México en caso de que no se cumplan sus exigencias.
Aunque la presidenta Sheinbaum ha intentado mantener una relación diplomática funcional y centrada en la cooperación, las señales desde Estados Unidos –con declaraciones que apuntan a una relación asimétrica– han reavivado el debate interno sobre el papel de México en la lucha antidrogas y la necesidad de defender su soberanía ante presiones externas.
En tanto, el gobierno mexicano insiste en que los resultados se evalúan con base en criterios de interés nacional. “Lo primero que buscamos es lo que conviene a México. Esa es la prioridad”, reiteró Sheinbaum.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
