Por Refugio Ontiveros
Saltillo, 26/11/24 (Más).- El regreso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos ha generado un ambiente de incertidumbre en la frontera de Coahuila, particularmente en el municipio de Piedras Negras.
Norma Treviño, alcaldesa del municipio fronterizo, señaló que, aunque la disminución del flujo migratorio es notable, esta situación podría representar tanto beneficios como desafíos, dependiendo de las políticas que implemente el nuevo mandatario estadounidense, quien asumirá el cargo en enero.
Actualmente, Piedras Negras recibe alrededor de 300 migrantes cada dos días, una cifra significativamente menor a la registrada en meses anteriores, cuando se alcanzaban hasta 4 mil personas de diversas nacionalidades. Dijo que este descenso alivia temporalmente la presión sobre los recursos y servicios destinados a los migrantes, pero también plantea preguntas sobre las razones detrás de esta reducción y sus posibles implicaciones a largo plazo.
La alcaldesa señaló que su administración trabaja en conjunto con el Gobierno del Estado para mantenerse alerta ante posibles cambios en las políticas migratorias de Estados Unidos. Aunque aún no se han anunciado medidas específicas, se anticipa que cualquier decisión podría tener un impacto directo en la dinámica fronteriza y en la vida de quienes transitan o residen en esta región.
En coordinación con el gobierno estatal, Treviño destacó que el municipio ha reforzado sus estrategias para brindar apoyo a los migrantes que necesiten albergue o asistencia durante su paso por Piedras Negras. Esta labor, aunque demandante, refleja el compromiso de las autoridades locales con los principios de humanidad y solidaridad frente a la crisis migratoria.
Sin embargo, persisten preocupaciones debido a la retórica antiinmigrante de Trump y su promesa de reforzar la seguridad fronteriza, lo que ha generado temores entre las comunidades migrantes y los habitantes de la región. Se teme que un endurecimiento de las políticas de deportación o de las restricciones de ingreso pueda desencadenar nuevas tensiones y desafíos en la zona.
Por otro lado, algunos sectores consideran que la disminución en el flujo migratorio podría traer beneficios, como un mayor control sobre los recursos destinados a los migrantes y una reducción en los riesgos asociados al tráfico humano y la delincuencia organizada. No obstante, estos posibles beneficios están sujetos a las decisiones que se tomen en los próximos meses.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
