Por Héctor García Álvarez
Saltillo, Coahuila, 09/04/25 (Más).- La Secretaría de Educación en Coahuila continúa enfrentando retos significativos para reducir el consumo de comida chatarra en las escuelas del estado.
A pesar de los esfuerzos recientes, como la capacitación de los encargados de las tiendas escolares y las acciones de reeducación dirigidas a padres de familia y estudiantes, el consumo de estos productos sigue representando un desafío.
Jorge Alberto Salcido Portillo, subsecretario de Educación Básica, detalló que, aunque se han realizado campañas para sensibilizar a la comunidad educativa sobre la importancia de una alimentación saludable, persisten problemas relacionados con la venta de comida chatarra tanto en los alrededores de las escuelas como en algunos planteles donde no se ha logrado una transición completa hacia opciones más sanas.
“Hemos trabajado mucho en la reeducación tanto de los padres de familia como de los encargados de las tiendas escolares, pero la venta de estos productos fuera de las escuelas sigue siendo un reto”, explicó.
El funcionario destacó que, como parte del esfuerzo por erradicar esta problemática, Coahuila es el único estado que ha capacitado a todos los encargados de tiendas escolares en las 3,400 escuelas, lo cual ha sido reconocido a nivel nacional por la Secretaría de Educación Pública.
“Somos el único estado que ha logrado capacitar a todos los encargados de las tiendas escolares y fuimos felicitados a nivel nacional por la Secretaría de Educación Pública. No obstante, esto es solo una parte del trabajo, ya que debemos continuar trabajando para hacer un cambio cultural en la alimentación de nuestros estudiantes”, afirmó Salcido Portillo.
A pesar de la circulación de videos en redes sociales que muestran a estudiantes vendiendo comida chatarra dentro de las instituciones, el funcionario señaló que no se ha recibido ningún reporte oficial sobre estos casos. Indicó que esto revela una falla interna en las escuelas, lo cual permite que estos productos continúen presentes, aunque en menor cantidad.
Aunque se han logrado avances dentro del entorno escolar, el subsecretario mencionó que persisten obstáculos en relación con el consumo de alimentos poco saludables en las inmediaciones de las escuelas, cuyo control requiere la colaboración de las autoridades municipales para enfrentar el problema de la venta ambulante.
“Estamos solicitando la colaboración de los alcaldes para que nos ayuden con los vendedores ambulantes. No se trata de eliminar a los vendedores, sino de trabajar juntos para que la comida sana esté disponible para los estudiantes”, añadió.
La estrategia para fomentar hábitos saludables incluye también la implementación de un programa de monitoreo de peso y talla en las escuelas, con el objetivo de detectar de manera temprana posibles problemas de salud relacionados con la obesidad infantil.
Salcido Portillo resaltó la necesidad de complementar la modificación en la dieta de los estudiantes con una mayor promoción de la actividad física en los planteles.
“Es fundamental que también incluyamos en nuestros esfuerzos la promoción de la actividad física y el cuidado de la salud en general. Si solo nos enfocamos en la alimentación y no trabajamos en la actividad física, no vamos a lograr un cambio significativo”, subrayó.
El funcionario concluyó su intervención reconociendo que modificar los hábitos alimenticios es un proceso que requiere tiempo y la colaboración de todos los sectores involucrados, incluidos padres, docentes y autoridades municipales.
“Es un proceso lento, pero necesario. No podemos seguir permitiendo que los estudiantes consuman comida chatarra de manera regular. Nuestro objetivo es reeducar y cambiar esta cultura”, enfatizó.
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