Saltillo, Coahuila, 02/03/26 (Más).- Niñas y niños de primaria en Coahuila que, pese a estar inscritos en la escuela, aún no logran aprender a leer y escribir cuentan con un respaldo adicional a través de la Fundación Zorro Rojo, organización que impulsa talleres de alfabetización inicial y acompañamiento docente para combatir el rezago en los aprendizajes fundamentales.
En la entidad, la fundación participa en la Estrategia Impulso Educativo, en coordinación con la Fundación del Empresariado Coahuilense, iniciativa que fue reconocida en diciembre de 2025 por la UNESCO y el Instituto Natura por su impacto en la mejora de la alfabetización inicial. El trabajo se centra en fortalecer las prácticas pedagógicas de maestras y maestros, así como en brindar herramientas concretas para que ningún niño concluya los primeros grados sin dominar la lectura y la escritura.
La problemática que atiende la organización no es menor. En México, cerca del 30 por ciento de los niños de seis a 12 años, aun cuando están escolarizados, enfrentan limitaciones para leer y escribir con fluidez. Esta brecha en los aprendizajes fundamentales afecta su desempeño académico y reduce sus oportunidades de desarrollo futuro.
Alejandra García-Aldeco, directora de operaciones y programas de la Fundación Zorro Rojo, informó que actualmente más de 1.3 millones de alumnos de primero a tercer grados de primaria son atendidos con un modelo constructivista de aprendizaje que busca garantizar que todo niño aprenda a leer y escribir antes de cumplir siete años.
“Actualmente estamos en 11 estados con una política de fortalecer aprendizajes fundamentales, así como incentivar la formación docente con una nueva propuesta didáctica y pedagógica en el aula”, indicó. Entre las entidades donde trabajan se encuentran Sonora, Guanajuato, Tamaulipas, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Yucatán, Hidalgo, Durango, Veracruz y Aguascalientes.
La fundación, creada en 2017, es una organización civil mexicana dedicada a la alfabetización inicial infantil, con énfasis en menores en situación de vulnerabilidad. Su misión es erradicar el analfabetismo infantil mediante la promoción de la cultura letrada tanto en las aulas como en los entornos familiares.
En Coahuila, además del acompañamiento en escuelas, la organización ha desplegado estrategias de aprendizaje de la lengua en coordinación con colectivos como Vía Educación y con respaldo de organismos internacionales como la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. Estas estrategias ya operan en miles de planteles en distintas entidades del país, incluyendo Coahuila.
García-Aldeco subrayó que leer y escribir “son herramientas para aprender a lo largo de la vida y debieran manejarse con fluidez y autonomía, pues son la llave a otros conocimientos, pero también a la equidad”. Sin estas habilidades básicas, explicó, los estudiantes enfrentan mayores dificultades para avanzar en otras áreas del conocimiento.
Uno de los proyectos emblemáticos de la organización es “Aventuras en Papel”, una estrategia integral para el aprendizaje de la lengua que contempla talleres de alfabetización para niños y adolescentes, actividades de acercamiento a la lectura y el diseño de materiales educativos adaptados a los contextos escolares.
La intervención se basa en el constructivismo, promoviendo un aprendizaje activo y personalizado que integra las experiencias previas de los estudiantes. Además, se capacita a docentes en didáctica de la lengua y se genera investigación educativa aplicada para mejorar las condiciones de enseñanza en el país.
Desde la fundación, que opera con donaciones de socios como fundaciones empresariales y organismos internacionales, se ha trabajado también con menores mayores de siete años que, pese a estar escolarizados, no habían aprendido a leer y escribir. “hemos trabajado desde hace tres lustros con niños de más de 7 años escolarizados, pero que no han aprendido a leer y escribir, y lo que compartimos son prácticas que hemos documentado que funcionan y que hacen que estos menores aceleren su aprendizaje y participen con gozo y disfrute de una cultura letrada. Que sepan que son capaces, pues lectura y escritura les pertenecen; es un regalo del lenguaje”, destacó.
El nombre de la fundación retoma la figura del zorro, personaje frecuente en fábulas infantiles, comúnmente visto como astuto y capaz de resolver retos. Para la organización, estas cualidades representan el potencial de las niñas y niños con quienes trabajan, quienes, pese a enfrentar estigmas y dificultades, pueden convertirse en agentes de cambio en sus comunidades.
Actualmente, la Fundación Zorro Rojo busca ampliar su presencia en Coahuila y Nuevo León, con el objetivo de fortalecer su red de acompañamiento y llegar a más escuelas que requieren apoyo en alfabetización inicial. Con ello, se pretende cerrar una brecha educativa que impacta directamente en el desarrollo académico y social de miles de estudiantes coahuilenses.
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