Roma, 23/05/24 (Más / IA).- El fenómeno de El Niño, caracterizado por el calentamiento ocasional de una parte del Océano Pacífico, está intensificando los patrones climáticos extremos y contribuyendo al aumento del hambre en varios países, incluidos Zambia y Afganistán.
Así lo ha indicado el Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA), que ha hecho un llamado urgente a los donantes para obtener la ayuda necesaria.
El fenómeno de El Niño es un evento climático que tiene una periodicidad de entre 3 y 7 años, caracterizado por un calentamiento inusual de las aguas del océano Pacífico ecuatorial y es opuesto a la fase fría conocida como La Niña, cuando se da un enfriamiento anormal de las mismas aguas.
El cambio climático está fortaleciendo los efectos de El Niño, lo que ha llevado a un ciclo destructivo de inundaciones y sequías, especialmente en el sur de África, que se ha convertido en el centro de la crisis alimentaria.
En particular, Malawi, Zimbabwe y Zambia han sufrido la pérdida de entre el 40 y el 80 por ciento de sus cultivos de maíz debido a la sequía de esta temporada.
El PMA comenzó a responder a la emergencia y estima que se requieren 409 millones de dólares para asistir a 4.8 millones de personas afectadas en estos tres países durante los próximos seis meses.
La situación es igualmente grave en otras naciones como el Congo y Afganistán, donde los cambios climáticos han causado la destrucción de cultivos, la muerte de ganado y el desplazamiento de comunidades enteras.
El Programa Mundial de Alimentos continúa monitoreando estas regiones y trabajando para mitigar el impacto del hambre exacerbado por las condiciones climáticas adversas.
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