Por Horacio Cárdenas Zardoni
Ante toda situación personal y sobre todo social, existen tres posibilidades básicas: que las cosas mejores, que las cosas empeoren, o que las cosas sigan igual.
Cada una de estas alternativas tiene una dinámica propia, si es que para el caso de que las cosas permanezcan igual puede considerarse dinámica, más bien lo que ocurre en este caso es que la inercia impide que cambien para mejor o para peor, y es que el esfuerzo de cambiar choca con el impulso transformador, si la inercia es muy fuerte, o más fuerte, las cosas permanecerán tal cual, en cambio si es débil y está el terreno fértil para un movimiento, este ocurrirá, y depende del entusiasmo de los promotores que ese cambio ocurra rápido o lento, que sea profundo o solo superficial.
Algunos dirán que pecamos de pesimistas pensando que ante el esfuerzo de la gente, las cosas pueden empeorar, pero esta es una realidad, si no se sabe cómo hacer las cosas, si no se plantean correctamente, si no se ejecutan de conformidad con un plan, la posibilidad de un fracaso es una realidad plausible. Y finalmente está el deseado de todos, que las cosas cambien para mejor, pero esto jamás ocurre si no está uno, alguien, o muchos, pendientes de que así sea, que se den cuenta de las desviaciones en el instante en que estas ocurren, o todavía mejor, cuando todavía no pasan, pensando en que siempre hay síntomas de que algo no está funcionando como uno lo espera.
Sirva esto de introducción porque finalmente la semana pasada se presentó por parte de la ‘Asociación de asociaciones’ una iniciativa de reforma vecinal un proyecto de reforma a diversos ordenamientos legales de interés para el conjunto de los ciudadanos de Coahuila. El evento se dio el jueves pasado en la sede del congreso del estado, cubriendo el expediente para que sea aceptado, turnado a las comisiones correspondientes, analizado por quienes los diputados dispongan, y de ser aprobado en ellas, pase al pleno a ser votado. El procedimiento lo redujimos a un par de renglones, pero tenga la certeza de que es algo mucho más complicado y sobre todo largo, y que en cualquier punto del trayecto legislatio puede entramparse por la razón que sea, básicamente que sea visto como una situación inadecuada, inconveniente o de plano amenazante por los legisladores. Ah y como estamos en un estado federado a una república democrática, si no hay mayoría, pues no pasa, eso si tuvimos suerte de que llegara al punto crítico de una votación, en comisiones o en pleno, porque los obstáculos pueden ocurrir mucho antes.
En este punto se nos ocurre preguntar ¿Cuáles son las posibilidades reales de que sea aprobada una iniciativa ciudadana, en este caso específico, una que obliga a darle a las instancias de gobierno un reconocimiento y un espacio a los ciudadanos, que hasta el momento se les ha negado?
Aquí hay que hacer una consideración, si bien cualquier ciudadano está en su derecho de presentar propuestas de reforma a las leyes en el estado, y en la federación también, lo cierto es que a los legisladores y a la burocracia del congreso les agradan muy poco que los ciudadanos de a pie, a los grupos, a las comunidades se les ocurra que pueden hacer el trabajo que ellos consideran que es cosa exclusivamente suya, y por esto queremos decir que se metan no solo con los temas, de los que ellos sienten que son los que más saben, después de todo son ‘representantes populares’, electos para el cargo, nadie debería saber más que ellos sobre el asunto ¿qué importa que ellos lo vean desde la altura de su curul, y usted y yo lo suframos en carne propia todos los días?, no se toman muy bien que digamos las intromisiones.
En el mejor escenario, algún diputado o mejor aún, alguna fracción parlamentaria, hace suya la propuesta ciudadana, literalmente se la apropian, que eso no importa, lo que sí es que pase, y con todo que la pueden haber firmado muchos ciudadanos y afectar a cientos de miles o millones, si ellos no le ven ‘utilidad política’, ni se discute ni pasa.
Esta es la realidad que está comenzando a enfrentar la iniciativa de reforma vecinal. La única diferencia es que… quienes la están promoviendo, así como le echaron todas las ganas para elaborarla, recabar firmas, presentarla y lo que viene, darle seguimiento puntual a los horarios y calendarios, para evitar que caiga en el ‘proceso legislativo’ que no se caracteriza precisamente por su velocidad.
Por el bien de todos los coahuilenses, esperamos que la iniciativa reciba la atención debida de parte de las instancias del congreso y de los diputados, de tal manera que a la vuelta de pocos meses los vecinos realmente contemos en este estado, en esta ciudad y en cada municipio.
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