Callejón

El Callejón

24/03/26


Por Juan Ciudadano

Ya se la saben

Matehuala era otra cosa. Pueblo tranquilo, amistoso, de esos donde daba gusto parar, comer, platicar tantito y seguir camino. Uno iba con la guardia abajo, como debe ser en un lugar decente. Pero algo se descompuso en los últimos años.

Hoy Matehuala y sus alrededores ya no se comentan por sus gorditas, sino por el miedo. Y, casualmente, la degradación coincide con la llegada del actual gobernador de San Luis Potosí, Ricardo Gallardo Cardona, que tomó protesta en septiembre de 2021.

La carretera 57, en ese tramo, se volvió de alto riesgo. Ahí los coahuilenses ya aprendieron la lección a golpes: si te toca, te toca. Robos, asaltos, sustos, accidentes, y ese nuevo “servicio”: el secuestro exprés.

El caso de los extranjeros no fue un hecho aislado ni chisme de cantina. Hay datos: el Instituto Nacional de Migración documentó hechos masivos de secuestro de personas migrantes en esa zona. Por ejemplo, en abril de 2023 se reportó el plagio de 45 personas en la carretera San Luis–Matehuala y el 15 de mayo de ese mismo año, 52 personas fueron secuestradas en Matehuala cuando viajaban rumbo a Monterrey. En castellano: no es “sensación”, es patrón.

El colmo fue que hasta la logística y avanzada de la presidenta Claudia Sheinbaum terminó asaltada en la misma zona. El 28 de enero de 2026 se reportó que integrantes del equipo fueron interceptados en el tramo Matehuala–San Luis de la 57, a la altura de El Huizache (Guadalcázar), y les quitaron efectivo, cámaras, celulares y equipo. O sea: si ni a los de arriba los respetan, ¿qué le espera al ciudadano común? Como diría el Chapulín Colorado: ¿y ahora quién podrá defendernos?

Y lo más reciente: primero desaparecieron siete electricistas y “mágicamente” aparecieron con vida. De acuerdo con reportes, fueron localizados el 23 de marzo tras un despliegue de más de 500 elementos y quedaron a disposición de la Fiscalía estatal para esclarecer qué ocurrió. Hoy se informó la detención del jefe policiaco municipal, Jorge Eduardo “N”, por presuntos delitos contra la salud; le aseguraron 52 bolsas de marihuana y tres de cristal; medios locales lo ligan a la desaparición de los siete trabajadores. El lobo cuidando las ovejas. Y luego se preguntan por qué la gente ya no confía.

Porque esa es otra: cuando la presión sube, las autoridades corruptas ya se la saben. Entregan a los secuestrados “sanos y salvos”… pero no entregan a los criminales de fondo. Si el escándalo se pone pesado, entonces sí: sacrifican a alguien de organigrama —un alcalde, un jefe policiaco—, pero los capos siguen intactos, como si fueran invisibles.

En Matehuala ya vimos ese libreto con el alcalde Iván Estrada Guzmán. En julio de 2023 fue detenido para obligarlo a dar una muestra de voz para cotejarla con audios donde presuntamente hablaba con grupos delictivos; la Fiscalía lo investigaba en ese contexto.


Primero el alcalde, ahora el jefe policiaco. ¿Y los grupos criminales que convierten la 57 en zona de cacería? Ésos no aparecen en la foto. Para ellos siempre hay neblina.

Ya no le hagan al Mandrake. Si de verdad quieren recuperar Matehuala y su carretera, no basta con agarrar a los de abajo cuando el incendio ya está en medios. Se necesita ir por quienes mandan, quienes cobran, quienes controlan. Porque mientras el negocio sea “secuestrar y devolver”, “asaltar y desaparecer”, “amenazar y negociar”, nunca le vamos a ver el fin.


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