Ciudad de México, 30/03/26 (Más).- El robo al transporte terrestre en México mantiene focos rojos en regiones específicas del país, particularmente en el centro y el Bajío, donde entidades como el Estado de México y Puebla concentran el mayor número de casos registrados durante 2025, en un contexto de alta movilidad por periodos vacacionales como Semana Santa.
De acuerdo con un análisis difundido por Animal Político, con base en cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, el Estado de México encabeza la incidencia nacional con 23 mil 927 robos, seguido por Puebla con 12 mil 337 casos, lo que confirma la concentración del delito en corredores clave para el transporte y la actividad económica.
A estos estados les siguen Jalisco, Baja California, Sinaloa, Ciudad de México, Guanajuato, Michoacán, Veracruz y Morelos, conformando el grupo de las 10 entidades con mayor número de robos. No obstante, las cifras incluyen distintos tipos de vías –desde carreteras federales hasta zonas urbanas– por lo que no se limitan exclusivamente a asaltos en autopistas.
Al ajustar los datos por población, el panorama cambia: entidades como Baja California y Morelos presentan las tasas más altas por cada 100 mil habitantes, superando los 200 casos, seguidas por Sinaloa y Puebla. En contraste, el Estado de México reduce su posición relativa pese a liderar en números absolutos.
El comportamiento delictivo revela un patrón territorial definido, concentrado en rutas estratégicas como los corredores México-Puebla-Veracruz, México-Querétaro y el eje industrial del Bajío, donde confluyen centros de producción, puertos y redes de distribución, lo que los convierte en puntos atractivos para grupos criminales.
En este contexto, Sinaloa destaca por un incremento cercano al 20% en robos durante 2025 respecto al año previo, en paralelo al recrudecimiento de la violencia derivada de disputas internas del crimen organizado, particularmente en zonas como Culiacán. Este entorno también ha comenzado a impactar destinos turísticos como Mazatlán.
Aunque a nivel nacional se reporta una disminución aproximada del 19% en robos –al pasar de cerca de 196 mil casos en 2024 a unos 158 mil en 2025–, la tendencia no es homogénea. Mientras algunas entidades muestran descensos, otras como Sinaloa y Guanajuato presentan incrementos sostenidos, lo que apunta a un reacomodo geográfico del delito más que a una reducción generalizada.
Reportes de organismos como la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros y la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga advierten que el problema persiste con niveles similares a años anteriores, con entre 20 y 25 robos diarios en promedio, lo que sugiere posibles subregistros o desplazamientos hacia rutas específicas.
El fenómeno, documentado desde al menos 2020, mantiene patrones constantes: los horarios de mayor riesgo se concentran entre la medianoche y las dos de la madrugada, y los tramos más peligrosos coinciden con vías de alto flujo económico. Ante ello, especialistas recomiendan evitar traslados nocturnos, planificar rutas y utilizar autopistas de cuota para reducir riesgos.
Las protestas del sector transportista también reflejan la gravedad del problema. Durante 2025 se registraron bloqueos y paros nacionales en distintas carreteras del país para exigir mayor seguridad, evidenciando el impacto directo de la inseguridad en quienes dependen diariamente de estas rutas.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
