New York Jets atraviesan una de las temporadas más turbulentas en su historia reciente. Mientras que la atención de los medios se centra en los Dallas Cowboys, el caos en el equipo neoyorquino no es menos grave. En lo que va de la campaña, los Jets han realizado varios movimientos drásticos, incluidos cambios en su cuerpo técnico y en la dirección ejecutiva. El equipo, con un récord de 3-8, parece estar en un camino de desintegración, con la reciente salida del gerente general Joe Douglas.
En un revelador informe publicado por The Athletic, la periodista Diana Russini dio a conocer que el dueño Woody Johnson pidió que Aaron Rodgers fuera enviado al banquillo. Sorprendentemente, esta solicitud no ocurrió en medio de la actual crisis de resultados del equipo, que ha sufrido cuatro derrotas en los últimos cinco partidos. La petición se hizo en la Semana 4, después de una dolorosa derrota ante los Denver Broncos por 10-9, cuando el equipo aún tenía un récord de 2-2.
El dueño de los Jets, visiblemente molesto por el rendimiento de su equipo, convocó a una reunión urgente con su hijo y segundo al mando, Christopher Johnson, el entrenador Robert Saleh, el gerente general Joe Douglas, el coordinador ofensivo Nate Hackett, el coordinador defensivo Jeff Ulbrich, el presidente Hymie Elhai y el asesor Ira Akselrad. Fue en ese encuentro donde Woody Johnson sugirió que Aaron Rodgers, recién recuperado de una grave lesión en el tendón de Aquiles, fuera reemplazado por el suplente Tyrod Taylor, bajo la premisa de que su presencia en el campo estaba afectando negativamente al rendimiento colectivo.
Sin embargo, la propuesta fue rechazada por los presentes en la reunión. Argumentaron que la derrota ante los Broncos se podía atribuir en parte a las condiciones climáticas y que, a pesar del bajo nivel mostrado por el equipo, los Jets aún estaban en una situación relativamente estable con un récord de 2-2. Además, sentar a Rodgers, considerado uno de los mejores mariscales de campo de la historia y futuro miembro del Salón de la Fama, tras apenas cuatro partidos de su regreso, podría tener consecuencias desastrosas tanto dentro como fuera del vestuario.
A pesar de que la sugerencia de Johnson fue rechazada, las tensiones no cesaron. Apenas después de la derrota en Londres, Robert Saleh fue despedido como entrenador en jefe, marcando otro capítulo en la desastrosa temporada de los Jets. .

