dinero bueno al malo

MARCO CAMPOS MENA

Tal parece que las malas decisiones persisten y el mismo error se sigue haciendo más evidente, la absoluta falta de perspectiva de futuro.

Lo hemos dicho desde hace tiempo y lo seguiremos diciendo, es necesario pensar en lo que sucederá dentro de 5, 10 e incluso hasta 30 años para poder tomar las decisiones correctas al invertir y lo mismo aplica tanto para las finanzas personales que para las gubernamentales.

Tal como cuando pensamos en el crecimiento de una ciudad, un alcalde tiene que analizar cuáles serán sus zonas de desarrollo industrial, residencial y comercial para poder planear las rutas urbanas, calles y avenidas por donde pasará la mayor carga vehicular, incluso, pensar en posibles ampliaciones viales a futuro y opciones viales alternativas como un metro.

Lo mismo está pasando en materia energética y tal parece que el gobierno federal se encuentra aferrado a continuar con las energías del pasado, las ideologías de los 70´s de (ni siquiera es soberanía) control absoluto de tanto como puedan con el poder central del presidencialismo dominante del congreso.

No sería de extrañarse si tenemos en mente que la formación política del mismo López Obrador corresponde a esa década y al partido que dominó por tantos años, es lo que conoce, su experiencia y por lo visto, su ideal político.

¿Por qué dinero bueno al malo? La respuesta es simple, petróleo. 

Con las constantes intenciones y acciones de rescatar a la empresa, han destinado cifras de dinero con las que fácilmente hubieran resuelto situaciones económicas del país, mas al invertirlo en pagar esa deuda, lo único que se logra es perder la confianza en la toma de decisiones financieras y dentro del mismo sentido, pone en riesgo que se use dinero para responder a otras deudas de sectores estratégicos con mayor futuro.

Otra de las malas decisiones ha sido la compra del 50% de una refinería que tiene cerca de 90 años funcionando y que, pese a las actualizaciones tecnológicas, ya no se encuentra en las mismas condiciones para operar óptimamente.

Con esto nos referimos específicamente a la compra del 50% de las acciones de Shell en Deer Park, acciones restantes para tener el 100%

Las razones para que no sea una compra viable sobran, comenzando por el hecho de que se trata de una refinería en territorio extranjero, con personal extranjero y al que se le tiene que pagar en tales condiciones, en dólares y a niveles salariales más altos.

Destaca y no podemos dejar de lado el hecho de que el presidente declaró que no habrá despidos ni reducciones salariales, lo cual contrasta con las constantes reducciones salariales que ha hecho en nuestro país con motivo de la austeridad.

La segunda razón para considerarla dinero bueno al malo es que la ubicación de la refinería ya quedó dentro de la mancha urbana, basta con cruzar el Pasadena Freeway para estar en una zona residencial y frente a la Deer Park High school north. Esto lo puede comprobar fácilmente accediendo al mapa en google earth.

Las leyes ambientales en los Estados Unidos de América son más severas y dado que hay una considerable cercanía a Houston (Texas) y con la bahía de triniti, dichas regulaciones estarán seguramente sobre la refinería para evitar que se cause un daño ecológico.

Consideremos también que la actual administración de petróleos mexicanos ha dejado mucho que desear en cuanto a valorar el capital humano y su interés por el medio ambiente. Seguramente el gobierno norteamericano estará muy al pendiente de esta refinería en lo referente a impacto ambiental.

Otra de los grandes problemas es el contrato que se reveló el día de ayer en el que se declara que se le comprará el crudo a Shell por 15 años para refinarse en dicha planta, lo cual va contra los planes de la 4T de usar crudo mexicano (afortunadamente, ya que el mexicano es más denso y no es muy rentable para hacer combustible) y dentro de 15 años, el desplazamiento de los combustibles fósiles será casi absoluto.

Casi lo mismo podríamos decir de la refinería de dos bocas en Tabasco, ya que la evidencia ha demostrado que tiene problemas constantemente, entre los que más destaca el encontrarse en una zona de lluvia, inundaciones y los problemas con los trabajadores, ¿estarán trabajando con esmero? Quizás con el tiempo comencemos a ver algunos vicios ocultos en la construcción.

El pozo sin fondo es grande en esta administración y el dinero sigue perdiéndose, mas lo que realmente es preocupante es que seguimos viendo cómo los sectores que más necesitan inversión para reactivar la economía y los sociales donde los mexicanos se puedan beneficiar.


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