Las empresas SanLuis Rassini y Arneses y Accesorios de México hicieron recortes de personal en instalaciones de Coahuila. En conjunto, alrededor de 1,500 personas perdieron su puesto de trabajo
Saltillo, Coahuila, 24/09/25 (Más).- La crisis laboral en el sector industrial de Coahuila continúa agudizándose. En los últimos días, alrededor de mil 500 trabajadores perdieron su empleo en distintas empresas instaladas en la entidad.
Los casos más recientes son los de SanLuis Rassini, en Piedras Negras, y Arneses y Accesorios de México, en Ciudad Acuña, que anunciaron despidos masivos en medio de un panorama adverso marcado por los aranceles impuestos por Estados Unidos y la desaceleración de la industria automotriz.
De acuerdo con información publicada por Proceso, la firma SanLuis Rassini decidió cerrar su área de Resortes y prescindir de aproximadamente 300 trabajadores.
La compañía, con más de cinco décadas de operación en la región y dedicada a la producción de autopartes, justificó la medida en una estrategia de concentrarse en negocios de mayor rentabilidad y potencial crecimiento. En total, su plantilla es de dos mil 700 empleados, por lo que más del 10 por ciento fue despedido, incluyendo 273 obreros con más de una década de antigüedad.
Los afectados trabajaban en la fabricación de componentes para suspensiones utilizados por empresas como General Motors, Daimler, Stellantis, Toyota y Volvo. El recorte, según especialistas, podría generar un efecto dominó en la cadena de proveedores de la industria maquiladora que abastece a la empresa, que también cuenta con operaciones en Alemania, Brasil e Israel.
En paralelo, la situación en Arneses y Accesorios de México resultó más drástica. La compañía, con sede en Ciudad Acuña, despidió a mil 200 empleados hasta este martes 23 de septiembre, y el número podría llegar a mil 500 antes de finalizar el mes.
Desde semanas atrás, la maquiladora ya operaba a menos del 50 por ciento de su capacidad y cancelaba plazas de manera gradual.
Los despidos recientes se suman a los registrados en meses pasados en otras compañías del estado: 500 en Daimler; tres mil 700 en Wrangler, tras el cierre de cuatro plantas en la Laguna; alrededor de 500 en diversas instalaciones de Trinity; además de recortes en Maxion Inmagusa y Grupo Fox, en Castaños, con 100 y 60 trabajadores afectados, respectivamente.
Ante este escenario, la Secretaría del Trabajo en Coahuila informó que buscará mecanismos para reubicar a los empleados despedidos en otras plantas industriales, tal como ocurrió en los casos de Daimler y Wrangler.
Sin embargo, las centrales obreras han señalado que la pérdida de empleos en la entidad es de gran magnitud y que los paros técnicos y la falta de nuevas contrataciones complican aún más el panorama para los trabajadores y sus familias.
La ola de despidos refleja la vulnerabilidad de la industria automotriz y manufacturera en la región frente a factores externos, como las políticas comerciales del gobierno estadounidense, y plantea un reto mayúsculo para las autoridades laborales estatales y federales en materia de protección al empleo.
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