Denunciar la extorsión se paga con la vida

Julio César Almanza Armas fue asesinado horas después de criticar la inseguridad que viven los negocios en Tamaulipas. Este mismo mes mataron a Minerva Pérez Castro por lo mismo en Baja California

REDACCIÓN MÁS / IA

Julio César Almanza Armas, presidente de la Cámara de Comercio de Tamaulipas y Matamoros, fue asesinado el martes cuando una decena de balas atravesaron la ventanilla de su vehículo. Horas antes, había criticado públicamente la inseguridad que afecta a los negocios en Tamaulipas, declarando: “Los empresarios somos rehenes de las bandas delincuenciales y el cobro de piso se ha convertido prácticamente en un deporte nacional”, según reportó el diario EL PAÍS. 

Su asesinato se une al de Minerva Pérez Castro, dirigente de la Cámara Pesquera de Baja California, quien también fue asesinada tras exigir mayor seguridad para combatir la pesca ilegal y las extorsiones en su estado.

Los empresarios en México están en la mira del crimen organizado, que ha diversificado sus actividades criminales, afectando a toda la cadena productiva. La extorsión y el cobro de piso son prácticas comunes que ponen en peligro la vida de quienes denuncian estas actividades. Julio César Almanza Armas fue consciente de esta realidad y llevaba tiempo luchando contra la inseguridad en los establecimientos comerciales.

La mañana del martes, Almanza Armas hablaba por teléfono con Octavio de la Torre, presidente nacional de la Confederación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco), sobre la violencia y el crimen que sufren los negocios en Tamaulipas. Este estado, con 17 pasos fronterizos y una ubicación estratégica para el tráfico de mercancías legales e ilegales, se ha convertido en un foco de actividad para el crimen organizado. Los Zetas y el Cartel del Golfo, antecesores del actual Cartel del Noreste, han establecido un control sobre la región, extorsionando a los empresarios para permitirles operar.

El cierre de 191 tiendas OXXO y siete estaciones de gasolina en Nuevo Laredo, el viernes pasado, fue un claro ejemplo de la situación insostenible que enfrentan los negocios en Tamaulipas. Almanza Armas, quien también era vicepresidente de Asuntos Estratégicos Binacionales en las Fronteras de la Concanaco, se pronunció al respecto antes de ser asesinado. Darío Mercado, vicepresidente de la Concanaco, resaltó la creciente criminalidad en el estado y la forma en que los carteles controlan diversos sectores económicos, desde la agricultura hasta los mercados comerciales.

Tamaulipas, un estado estratégico para el tráfico de personas y mercancías, se ha convertido en un territorio donde la extorsión y el cobro de piso son prácticas comunes. Raúl Benítez Manaut, investigador de la UNAM experto en Seguridad, explica que los empresarios no tienen otra opción que colaborar con el crimen organizado. El caso de Julio César Almanza Armas no es aislado; la violencia y la criminalidad afectan a todo el país, con los carteles diversificando sus actividades ilícitas para controlar nuevos mercados.

La situación en Baja California es similar. Minerva Pérez Castro, asesinada tras denunciar la pesca ilegal y las extorsiones, ilustra cómo el crimen organizado afecta también a este estado. “Venden los productos en los mismos mercados, pero ellos se ahorran los costes de producción. Necesitamos más vigilancia en las costas”, había declarado Pérez Castro antes de ser asesinada.

Los gobernantes, como el gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal, han expresado sus condolencias y prometido hacer todo lo posible para dar con los asesinos, aunque estas promesas rara vez se cumplen. Octavio de la Torre ha pedido una reforma del Código Penal para que las investigaciones puedan iniciarse de oficio, sin necesidad de que las víctimas denuncien, evitando así su revictimización.

La Concanaco, una organización con 108 años de historia y presencia en 1,857 municipios de toda la República, representa a miles de pequeños negocios que están siendo afectados por el crimen. De la Torre enfatiza la necesidad de seguridad para la ciudadanía como elemento fundamental para el desarrollo económico.

La violencia y el crimen organizado no solo afectan a Tamaulipas y Baja California, sino a todo México. La reubicación de empresas extranjeras, conocida como nearshoring, se ve amenazada por la inseguridad, lo que podría frenar el desarrollo económico esperado. Lantia Intelligence, en su informe mensual sobre violencia y bandas criminales, advierte sobre la diversificación de las actividades ilícitas y la disputa por el control de aduanas fronterizas, lo que pone en riesgo la inversión extranjera y la estabilidad económica.

En Tamaulipas, los municipios de Nuevo Laredo, Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Díaz Ordaz, Reynosa, Río Bravo y Matamoros están en alerta debido a la actividad del Cartel del Noreste y otras organizaciones criminales. El crimen se bifurca por todos los caminos, afectando diversos sectores económicos y poniendo en riesgo la seguridad de empresarios y ciudadanos.

El asesinato de Julio César Almanza Armas y Minerva Pérez Castro subraya la urgente necesidad de incrementar la seguridad y combatir el crimen organizado en México. La Concanaco espera justicia y confía en las negociaciones con las administraciones para mejorar la seguridad en todos los negocios del país. “Julio era querido y admirado por todos en la Concanaco, su padre fue también de esta organización. Ha dejado viuda y varios hijos, ahora estamos viendo cómo nos ocupamos de las necesidades que presenten. Nosotros solo somos ciudadanos de bien”, concluyó De la Torre.

Con información de EL PAÍS


Descubre más desde Más Información

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Más Información

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo