Ciudad de México, 30 de enero. El delantero francés Allan Saint-Maximin, jugador del Club América de la Liga MX, denunció públicamente que sus hijos fueron víctimas de actos de racismo en México, una situación que calificó como inaceptable y que dio a conocer a través de sus redes sociales para exigir respeto y dignidad para su familia, informó Animal Político.
El futbolista subrayó que, aunque él ha enfrentado episodios de discriminación a lo largo de su carrera, no tolerará que este tipo de conductas se dirijan contra sus hijos y afirmó que protegerlos es su prioridad absoluta.
Saint-Maximin expresó que desea que sus hijos crezcan en un entorno donde puedan ser ellos mismos, libres de comportamientos que calificó como absurdos, dañinos y divisivos, y reiteró su exigencia de que tanto él como su familia sean tratados con dignidad y respeto.
El atacante francés llegó a México en agosto de 2025 como refuerzo del América y desde entonces ha sido una de las figuras más mediáticas del club.
Hasta el momento, ni el Club América ni la Liga MX han emitido una postura oficial respecto a la denuncia. El jugador también señaló que él mismo continúa siendo blanco de ataques racistas, ya sea de forma abierta o velada, aunque afirmó que ha aprendido a enfrentarlos, insistiendo en que la situación es distinta cuando se trata de sus hijos.
Saint-Maximin es padre de cuatro niños y ha manifestado que su pronunciamiento busca visibilizar un problema que va más allá de un caso aislado, al considerar que el racismo sigue presente en distintos ámbitos de la vida cotidiana.
Su denuncia se produce en la antesala del partido que disputará el América ante Necaxa, encuentro que atraerá atención adicional por el contexto extradeportivo.
El caso reavivó el debate sobre la eficacia del Protocolo contra el Racismo y la Discriminación de la Liga MX, reforzado en 2024 tras episodios previos de insultos racistas en los estadios. Dicho protocolo contempla advertencias a la afición, suspensión temporal de partidos y sanciones disciplinarias para quienes incurran en conductas discriminatorias, aunque organizaciones y jugadores han cuestionado su aplicación real.

