Ciudad de México, 25/11/25 (Más).- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió este martes la propuesta de Ley General de Aguas impulsada por su administración, la cual busca reorganizar el sistema de concesiones privadas y evitar la comercialización del agua como un bien de mercado.
La mandataria sostuvo que la reforma tiene como objetivo asegurar el acceso equitativo al recurso hídrico y puso en duda los motivos de quienes se oponen al proyecto, al señalar: “Hay quien se manifiesta para mantener privilegios que ya no queremos que existan”.
La información fue reportada por el diario El País, que detalla que la presidenta realizó estas declaraciones luego de que más de 40 bloqueos carreteros se registraran este lunes en 22 estados del país. Los manifestantes, conformados por asociaciones de productores y transportistas, protestaron durante varias horas para exigir mayor seguridad en las vialidades, mejores precios para productos agrícolas y modificaciones a la iniciativa presidencial sobre el agua.

Sheinbaum defendió el núcleo de su propuesta legal, aunque abrió la posibilidad de hacerle ajustes durante el proceso legislativo, mediante la celebración de foros públicos y mesas de discusión. No obstante, remarcó que el espíritu de la ley se mantiene firme: evitar que el agua sea un recurso controlado por particulares con fines de lucro.
Explicó que el gobierno está financiando la tecnificación de distritos de riego, lo cual permitirá un uso más eficiente del recurso, y que, en reciprocidad, quienes reduzcan su consumo deberán devolver el excedente a la nación para su redistribución.
La presidenta criticó que algunos concesionarios vendan agua a municipios aprovechando su estatus de exención fiscal por tratarse de permisos destinados a riego agrícola. Subrayó que esta práctica representa uno de los privilegios que su gobierno busca erradicar y que ese tipo de usos privados deben cesar en favor del bien común.
Sheinbaum también cuestionó los bloqueos carreteros, sobre todo cuando existen mesas de negociación activas tanto en la Secretaría de Gobernación como en la Cámara de Diputados, donde actualmente se analiza la iniciativa. “¿Qué necesidad hay de cerrar las carreteras si hay diálogo abierto?”, expresó, al tiempo que reiteró que el gobierno federal no recurrirá a la represión para contener las protestas, pese a que el cierre de vialidades federales constituye un delito.
Asimismo, respaldó la postura de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien ha advertido sobre posibles intereses políticos detrás de las movilizaciones. No obstante, Sheinbaum insistió en que la vía del diálogo permanece abierta, y que sólo quienes buscan “acaparar el agua” están realmente en contra de la reforma. “Estamos transformando al país para que haya agua para todos”, concluyó.