Tokio, 09/05/25 (Más).– Toyota advirtió este jueves que sus ganancias podrían caer más de 20% en 2025, tras asumir un impacto directo de aproximadamente mil 250 millones de dólares en sus utilidades derivado de los nuevos aranceles comerciales impuestos por Estados Unidos. La automotriz japonesa se convirtió así en la más reciente entre varias compañías multinacionales que han encendido alertas sobre los efectos negativos de las medidas arancelarias promovidas por el presidente Donald Trump.
Toyota estimó que sus ingresos operativos experimentarán una caída del 21% hacia el próximo año fiscal, y responsabilizó explícitamente al “impacto de los aranceles estadounidenses” en su informe financiero más reciente. La empresa indicó que la incertidumbre regulatoria y comercial en el mercado norteamericano, su principal destino de exportación fuera de Asia, afecta severamente sus márgenes y planificación de producción.
Esta advertencia se suma a una serie de revisiones a la baja en proyecciones financieras de otras firmas globales, particularmente en los sectores automotriz, tecnológico y manufacturero. General Motors, por ejemplo, redujo su pronóstico de ganancias a un rango de entre 10 mil millones y 12.5 mil millones de dólares, por debajo del estimado anterior de hasta 15.7 mil millones. Su directora ejecutiva, Mary Barra, señaló que la empresa se encuentra “ajustándose al nuevo entorno de política comercial”.
Por su parte, Ford anticipó una pérdida de 1,500 millones de dólares en su EBIT (ganancias antes de intereses e impuestos) para 2025, advirtiendo sobre interrupciones en la cadena de suministro y posibles represalias comerciales de otras naciones. Jim Farley, director ejecutivo de la compañía, sostuvo que los aranceles del 25% impuestos a vehículos y autopartes importadas “abrirán un agujero en la industria estadounidense como nunca antes”.
No solo las automotrices han sido afectadas. AMD anunció pérdidas estimadas en 1,500 millones de dólares debido a restricciones en exportaciones de chips a China, mientras Apple proyectó una caída de 900 millones de dólares en ingresos solo para el segundo trimestre de 2025. Amazon, Ferrari, Rivian, Steve Madden, McDonald’s, Cummins y Mattel también reportaron ajustes en sus previsiones o pausas en su orientación anual, en todos los casos citando la volatilidad económica generada por las políticas arancelarias.
La imposición de aranceles por parte de la administración Trump, especialmente los del 145% a productos chinos y un 10% base a otras importaciones, se presentó como una estrategia para “reequilibrar el comercio global”. No obstante, diversos analistas y líderes empresariales advierten que las consecuencias podrían resultar contraproducentes para la economía estadounidense.
Goldman Sachs advirtió que, si bien los aranceles podrían crear unos 100,000 empleos en el sector manufacturero, hasta 500,000 puestos de trabajo podrían eliminarse en otras industrias afectadas por el encarecimiento de insumos y componentes. Ejemplo de ello son los recortes recientes anunciados por Mack Trucks y Volvo Group, que en conjunto despidieron a 800 empleados. Estée Lauder y Stellantis también reportaron despidos relacionados con la “incertidumbre arancelaria”.
Ante este panorama, varias empresas han comenzado a evaluar aumentos en precios al consumidor para compensar los costos adicionales de importación. Mattel advirtió que podría encarecer sus juguetes, mientras que Apple y Amazon señalaron que enfrentan un “entorno impredecible” que podría alterar sus estrategias de mercado y precios.
En respuesta a las críticas, la Casa Blanca informó que se mantendrá una pausa de 90 días en los nuevos aranceles, aunque conservará el nivel base del 10%, con excepción de los productos chinos. Además, se ofrecieron exenciones específicas para el sector automotriz en lo relativo a aranceles sobre acero y aluminio.
A pesar de estas medidas de contención, la percepción general en el sector empresarial apunta a un escenario de incertidumbre prolongada, en el que las empresas enfrentan dificultades para planificar inversiones, producción y empleo. Toyota, símbolo de eficiencia en la industria automotriz global, advirtió que el entorno económico actual representa uno de los desafíos más serios en años recientes.
“La señal es clara: los aranceles están teniendo un efecto dominó que debilita el desempeño financiero, reduce las proyecciones de crecimiento y obliga a ajustes laborales”, declaró un analista del sector automotriz en Tokio. Las decisiones tomadas en la arena comercial internacional están generando impactos directos en fábricas, centros logísticos y empleos a ambos lados del Pacífico.
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