Ampliar el contrato con Aguas de Saltillo divide opiniones, para algunos sería un error que podría costarle a los saltillenses una vida sin agua, y otros más la empresa ha hecho un buen trabajo los últimos 23 años. La petición ya fue autorizada por la Comisión de Hacienda y el dictamen será discutido en la sesión de cabildo que se celebrará la semana entrante.
Por Katya González
Saltillo, MÁS. – El pasado 16 de octubre, Aguas de Saltillo solicitó al Ayuntamiento la ampliación de la vigencia del contrato de asociación, mismo que vencería en octubre de 2026.
La solicitud ha dividido opiniones en la ciudad, pues hay quienes sostienen que el municipio es capaz de gestionar el recurso sin necesidad de que un socio externo intervenga.
Otros señalan que ampliar el plazo de vigencia sería un error que podría costarle a los saltillenses una vida sin agua, y otros más opinan que la empresa ha hecho un buen trabajo los últimos 23 años y debe permanecer así.
Actualmente, la petición ya fue autorizada por la Comisión de Hacienda, Patrimonio, Cuenta Pública y Gastos Médicos; por lo que el dictamen será discutido en la sesión de cabildo que se celebrará la semana entrante.

LA SOLICITUD
Ernesto de Nigris, presidente del Consejo de Administración de Aguas de Saltillo envió un documento al Ayuntamiento de Saltillo pidiendo su autorización para la ampliación de la vigencia del contrato firmado en 2001.
“Respecto al contrato de asociación, sus derechos y obligaciones inherentes y documentos vinculantes para la prestación del servicio público de Agua potable y drenaje en la ciudad de Saltillo, celebrado en agosto del 2001, la solicitud de autorización para la ampliación de su vigencia… por el periodo equivalente a 7 años 6 meses adicionales que computarían a partir del 1 de octubre del 2026 al 31 de marzo de 2034.” Se lee en el documento.
En este también fue solicitada la aportación en especie y de manera extraordinaria al municipio de Saltillo los derechos de usufructo de la nuda propiedad, de la infraestructura municipal consistente en las líneas de agua potable y drenaje.
De ser autorizado por el cabildo local, Aguas de Saltillo gestionaría el líquido hasta el 31 de marzo de 2034, es decir, 7 años y 6 meses más de lo establecido en el contrato original.
En caso contrario, el gobierno municipal tendrá que lanzar una convocatoria de licitación para designar a quien gestionará el recurso en la ciudad, concurso en el cual, Jordi Bosh, gerente de Agsal, señaló que volverán a participar.

Bosh Bragado, explicó que la solicitud se presenta a partir de la necesidad de la puesta en marcha de un plan extraordinario anti-sequía, es decir, si el ayuntamiento de Saltillo decide autorizar la ampliación del contrato de asociación, Aguas de Saltillo empleará acciones para hacer frente a la sequía por la que atraviesa el municipio.
Para el abastecimiento de la ciudad son necesarios mil 960 litros por segundo, de los cuales, al menos un tercio son extraídos de los pozos de captación en Zapalinamé la cual presenta un abatimiento preocupante de 21 metros el último año.
“Estamos sufriendo una sequía muy grande que no solamente compete a Saltillo, sino que tiene una extensión en todo México y en muchas ciudades del mundo”, explicó Bosh Bragado.
En ese sentido, Saltillo se enfrenta a tres desafíos: tener la disponibilidad de agua para cubrir la demanda futura por desarrollo y crecimiento de la ciudad aunado a las altas temperaturas; el cuidado del agua y tener un balance hídrico y un aprovechamiento equilibrado de los acuíferos.
Dicho plan consiste en tres acciones. La primera y más importante, es la sustitución del acuífero Saltillo Sur, actualmente de 24 pulgadas, por uno de 32 pulgadas, debido a que el existente presenta deterioros físicos y acumulación de sarro lo cual merma la eficiencia y volumen de agua que se traslada desde los pozos del sur hasta los hogares.

Remplazar el ducto en una longitud de 8 kilómetros permitirá aumentar el tránsito de agua a 330 litros por segundo.
“Esta obra importante nos permite llegar al 2032 con lo que ya tenemos, porque ahora no somos capaces de transportar el agua de pozos que ya tenemos, los cuales no están funcionando al 100% a causa de la tubería”, explicó el gerente.
La segunda consiste en la incorporación de nuevas fuentes para la extracción de más de 100 litros por segundo de agua. Basados en el proyecto FIDAGUA elaborado en 1996, el cual recomendaba el desarrollo de nuevas zonas de captación en subcuencas del sur, se pretende hacer nuevas perforaciones en ejidos donde hay acuerdos para el abastecimiento del acuífero Saltillo Sur, además de comprar pozos privados ubicados en el mismo acuífero.
La tercera acción contempla la interconexión de redes para la preservación de zonas de captación de Zapalinamé, a fin de abastecer un acuífero con el agua de otro.
“La tercera acción sería no castigar a la zona que hoy produce un tercio del agua de la ciudad, que es la zona de Zapalinamé”, dijo.
La inversión necesaria para llevar a cabo el plan presentado por Agsal es de 227 millones de pesos, cantidad de la cual el tecnológico de Aguas de Saltillo, Aguas de Barcelona que pertenece a Grupo Veolia, aportará 120 millones de pesos.
Otros 30 millones de pesos serán obtenidos a partir de las utilidades de la empresa, y los 147 millones restantes serán aportados por el municipio de Saltillo a manera de especie otorgando el derecho de usufructo solicitado por la empresa.

AGUAS DE SALTILLO
Durante los años noventa, el tema de la privatización de los organismos operadores de agua se encontraba sobre la mesa. La promesa era una mayor eficacia a menor precio, lo que ampliaría el suministro para las personas de bajos recursos al mismo tiempo que atraería nuevas inversiones.
En ese entonces, la operación del sistema de agua de la ciudad estaba a cargo de SIMAS-Saltillo, hasta que, en 2001 Óscar Pimentel, entonces alcalde de la ciudad decidió crear una empresa mixta entre SIMAS, el municipio y la empresa trasnacional Aguas de Barcelona, para que administrara el Sistema de Agua, para optimizar el recurso.
El contrato de asociación fue firmado entre SIMAS-Saltillo e INTERAGBAR de México, compañía constituida en la Ciudad de México el 25 de julio del 2001, cuyos socios eran Aguas de Barcelona con el 51% de las acciones, e INTERAGUA, Servicios Integrales del Agua, a la que le correspondía el otro 49%.

En agosto de 2001, el Cabildo de Saltillo aprobó la asociación del municipio con Aguas de Barcelona y el 1 de octubre de 2001, Aguas de Saltillo comenzó operaciones en el municipio. Así Saltillo se convirtió en la primera ciudad en el país donde fue privatizado el sistema de agua y saneamiento por medio de una empresa mixta.
Durante los primeros años de su administración, la empresa realizó cinco aumentos en las tarifas por encima de la inflación, infringiendo así el contrato de asociación con SIMAS. Hasta el 2021, los usuarios pagaban más del doble por el contrato de agua y el drenaje costó 10 veces más que en 2001.
En el contrato de asociación se encuentra estipulado que el Ayuntamiento de Saltillo puede comprar un 9.8% de las acciones cada 5 años, por lo que existe la oportunidad para el gobierno local adquirir el control del recurso, sin embargo, la Asociación de Usuarios del Agua Saltillo (AUAS, A.C.), señaló que esta oportunidad ha sido desaprovechada por los últimos gobiernos y han malgastado las utilidades recibidas que ascienden a más de 30 millones anuales, en inversiones que no están relacionadas con el agua.
Solo en 2008, cuando Fernando de las Fuentes era alcalde de la ciudad, el municipio compró el 4% de las acciones de InterAgbar de México, por la cantidad de $12.6 millones de pesos, quedando con el 55% de estas.
El precio actual de las acciones de Aguas de Barcelona asciende a 250 millones de pesos, aproximadamente, y seguirá aumentando debido a la inflación y a las reinversiones de parte de InterAgbar de México, por lo que la idea de la recuperación de las acciones restantes se aleja.
Al respecto, desde hace más de 20 años, AUAS, ha denunciado el peligro del mal manejo del recurso en la ciudad, no obstante, los integrantes de la asociación manifiestan que han sido ignorados por las autoridades y las cámaras empresariales al informarles de manera concisa la situación: “Sin agua no puede haber desarrollo y el patrimonio de los saltillenses se verá en peligro cuando esta escasee”.

Según los datos presentados por Aguas de Saltillo sobre la captación de los pozos de agua en Zapalinamé, pertenecientes al acuífero Saltillo- Ramos Arizpe, desde junio de 2020 han descendido considerablemente los niveles del líquido disponible en los pozos hasta alcanzar los mil 550 metros sobre el nivel del mar, un mínimo nunca registrado en los últimos 43 años.
La situación se traduce en el desabastecimiento del líquido en la ciudad, el cual ya ha sido visible en los últimos años, pues diversas colonias, principalmente ubicadas al sur de la ciudad, han reportado tandeo de agua o el corte total por largos periodos de tiempo.
Según datos de la CONAGUA, los tres acuíferos de los que se abastece la ciudad se encuentran sobreexplotados, ya que su disponibilidad media anual es negativa.
De acuerdo con información de la CNA, el acuífero Saltillo Sur, cuya recarga anual es de 13.4 Millones de Metros Cúbicos (MMC) al año y la extracción autorizada por CNA, es de 65.88 MMC al año, tiene un déficit de 52.5 MMC al año.
En el caso del acuífero Saltillo-Ramos Arizpe, la recarga anual es de 65.9 MMC al año y la extracción autorizada por CNA es de 117.407 mm cúbicos al año. Por lo que existe un déficit de 54.21 MMC al año.
Para el acuífero Cañón de Derramadero, la situación es menos crítica, ya que la recarga anual es de 31.6 Millones de Metros Cúbicos (MMC) al año y la extracción autorizada por CNA, es de 34.4 MMC al año, por lo que se tiene un déficit de 2.8 MMC al año.
El déficit total de los tres acuíferos es de 109.5 MMC al año.
Así mismo, según datos de Agsal, los niveles dinámicos de los pozos han estado a la baja durante varias décadas.
Al respecto, Rodolfo Garza, representante de la AUAS y experto en el tema, durante varios años ha señalado que, de no tomar acciones inmediatas, la ciudad se puede quedar sin agua en unos años.
Explicó que para Saltillo sería complicada una recuperación, ya que en el municipio no existen fuentes de agua asequibles que puedan resolver el problema de desabasto, porque no hay ríos, arroyos, lagos o presas en 100 kilómetros a la redonda, para abastecer la ciudad.

APROBARLO O NO
A raíz de la situación, Bosh Bragado se ha comprometido a reunirse con algunos organismos empresariales de la ciudad quienes han emitido opiniones al respecto, a fin de darles a conocer a información concreta.
En el caso de la Cámara Nacional de Comercio Saltillo, señala que el gobierno Saltillo cuenta con la capacidad necesaria para gestionar el agua del municipio, lo cual beneficiaría económicamente a la ciudad, por lo que opinó que el ayuntamiento debe rechazar la solicitud tomar el control total del sistema de agua.
Alejandro Pepi de la Peña, presidente de la Canaco, explicó que hay municipios, como Torreón, que operan su propio sistema de agua municipal y Saltillo es capaz de llevar el control con la experiencia obtenida los últimos 23 años con la operación del organismo.
Destacó que esto traería grandes beneficios económicos para la ciudad, pues el recurso puede ser capitalizado y ser aplicado en rubros como la infraestructura física de las colonias.
En tanto, Eder López, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados Saltillo, dijo estar a favor de que sea aprobada la solicitud de Aguas de Saltillo al Gobierno Municipal, ya que opina, ha operado bien el sistema de aguas local.
Señaló que Agsal ha empleado tecnologías y estrategias en la operación del recurso que ha sido admirado por otras dependencias y organizaciones, por lo que sostuvo, debe de ser aumentada la vigencia del contrato de asociación que vencería en 2026.

“Si nos ponemos a pensar, tenemos mejores tecnologías que otros estados y ciudades. Se le está dando utilidad al municipio, tiene una tecnología muy importante”, dijo.
En cuanto al alcalde de Saltillo, José María Fraustro Siller, señaló que gran parte del personal de Agsal tiene más de 22 años trabajando en la empresa gestora, por lo que ya cuenta con la experiencia necesaria para administrar el sistema.
Pese a ello, el funcionario decidió no adelantarse a la decisión del cabildo y agregó que la respuesta se dará a conocer la semana próxima.
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