Por Miguel Villarello
“Lo que buscamos los taxistas concesionados, aparte del piso parejo para todos pues es nuestra fuente de ingresos, es que las aplicaciones de autos de alquiler se regularicen y ofrezcan la seguridad del usuario, pues nunca se sabe y no hay quien responda en caso de un accidente”, criticó Juan José Alfaro Carlos, de Taxi Seguro AC.
“Los gastos de un auto de alquiler sólo en permisos estatales y municipales ascienden a 20 mil pesos cada año y las aplicaciones no pagan nada, pues para ellas todo es ganancia neta”, afirmó.
Luego de criticar que los operativos emprendidos a raíz de la queja de taxistas afiliados a la CTM, CROC y demás organizaciones, que sí cuentan con sus documentos en regla, estuvieron mal planeados y fracasaron, Alfaro Carlos reveló que las aplicaciones InDriver sobre todo se replegaron en esos días: “pero ya andan de nueva cuenta en circulación y siguen igual, prestando el servicio sin ofrecer garantías de seguridad a los usuarios que los contactan vía Internet”.
“Nosotros somos el tradicional taxi y estamos apegados a los requisitos de la ley de transporte y movilidad estatal y municipal, ello mediante una concesión de servicio público, seguro de viajero, entre otros; y estamos a favor de la modernidad, pero en contra de las aplicaciones ilegales, por lo que hace falta una reforma a la Ley de Transporte estatal y obligar a estos autos de alquiler particulares, que ni placas de taxi portan, a que cumplan igual que los taxistas”, agregó.
Asimismo, sostuvo que: “a esto le llamamos piso parejo, y no dejaremos de quitar el dedo del renglón ante la autoridad y que los exhorte a trabajar legalmente y no pongan en riesgo la seguridad de los usuarios de InDriver o Uber”, sentenció.
Se trata de muchos vehículos en este esquema por parte de los de aplicación, de los cuales Juan José Alfaro calculó más de 2 mil en la región, y habló de la seguridad ciudadana a través de este tipo de servicio pues muchos traen placas de Nuevo León, Durango y la Ciudad de México y no tienen registro estatal y eso se puede traducir en inseguridad.
Luego de recordar situaciones de extorsión, violencia o secuestro en otras ciudades de México en las que se han visto envueltos autos de aplicación, mencionó que afortunadamente no ha pasado nada de eso en Saltillo, pero advirtió de que cuando suceda algún incidente similar no habrá quién responda al usuario.
“Al no haber a la fecha filtros ni multas ni detenciones a este tipo de prestadores de servicio, las aplicaciones volvieron a las calles, eso molestó mucho al gremio taxista compuesto por más de 7 mil concesiones que son el sustento de igual número de familias pues no vemos justo que año con año paguemos renovación de licencias, concesiones, permisos, tarjetón, actualización de taxímetro y las aplicaciones nada paguen ni a Municipio ni a Estado”, concluyó.

