Saltillo, Coahuila, 29/01/26 (Más).- Antes de que concluya el primer trimestre del año, la región Sureste de Coahuila –sede del clúster automotriz más importante del país– enfrentará una severa ola de despidos masivos que podría dejar sin empleo a entre 8 mil y 9 mil trabajadores, según estimaciones del sector hotelero local.
Las afectaciones no se limitarán al ámbito automotriz, sino que también impactarán al comercio, los servicios y la hotelería, donde “va a sobrar gente”, advirtió Héctor Horacio Dávila Rodríguez, presidente de una de las asociaciones de Hoteles y Moteles en la entidad.
En declaraciones recientes, Dávila Rodríguez adelantó que la empresa Stellantis prevé despedir a mil 200 empleados entre febrero y marzo, como parte de un ajuste relacionado con la caída en la demanda. “Ya no aguanta la planta, no se está vendiendo”, aseguró el empresario, quien señaló que esta situación forma parte de un fenómeno mayor que afectará a toda la cadena económica de la región.
El panorama se agrava con el precedente inmediato de los cerca de 2 mil 500 despidos que dejó recientemente General Motors de México y algunas de sus proveedoras. En el norte del estado, la situación también es crítica: la maquiladora Fujikura Automotive, ubicada en Piedras Negras y dedicada a la fabricación de arneses automotrices, envió a al menos 200 trabajadores a un paro técnico indefinido, durante el cual percibirán solo el 50% de su salario. La misma empresa ya había despedido en septiembre pasado a 800 empleados y reubicado parte de su producción a la región Carbonífera.
Otra empresa afectada es Utility Trailers de México, fabricante de cajas de camión, que recientemente despidió a 190 trabajadores de su planta en Piedras Negras, tras una serie de cierres de líneas de producción ocurridos desde el año pasado, según confirmó la Secretaría del Trabajo estatal.
El empresario hotelero atribuyó esta crisis al llamado “efecto Trump”, la incertidumbre arancelaria y la eliminación del subsidio a los vehículos eléctricos en Estados Unidos, factores que han repercutido en la estabilidad del sector automotriz de exportación. Si bien algunos trabajadores podrían ser reubicados en proyectos como la construcción del tren o en nuevas obras de infraestructura, Dávila Rodríguez advirtió que el desempleo tendrá un efecto en cadena, afectando la ocupación hotelera y otros servicios.
En el sector turístico, particularmente el ligado al turismo de negocios y a la actividad industrial, se prevé también una contracción. La baja en la demanda de hospedaje podría forzar el despido de hasta 300 empleados, como parte de los ajustes que el sector deberá implementar para hacer frente a la caída en la ocupación de habitaciones.
La situación configura uno de los escenarios laborales más adversos para Coahuila en los últimos años, en un contexto de desaceleración económica que amenaza con profundizarse durante los próximos meses.
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