Torreón, Coahuila, 22/12/25 (Más).- El Gobierno de Coahuila podría haber sido objeto de un presunto daño a la hacienda pública tras detectar inconsistencias en la recaudación del impuesto sobre espectáculos públicos correspondiente al concierto de la cantante Shakira, realizado el pasado 20 de agosto en el Estadio Territorio Santos Modelo (TSM) de Torreón.
A pesar de la magnitud del evento, se reportó un ingreso de apenas 500 mil pesos por concepto de impuestos, cifra que dista considerablemente de las estimaciones que calculan un ingreso superior a los 120 millones de pesos por taquilla.
De acuerdo con datos publicados por El Horizonte, la ley estatal establece un cobro del 8 por ciento sobre el ingreso bruto por boletaje, sin deducciones. Bajo esa norma, el evento debió haber generado entre 9.6 y 11.3 millones de pesos para el erario estatal. Sin embargo, la cantidad reportada se ubica muy por debajo de lo que correspondería, considerando una asistencia estimada de entre 25 mil y 30 mil personas y boletos con precios que iban de los 2 mil 840 hasta los 6 mil 935 pesos.
Fuentes consultadas por el medio atribuyen esta posible subrecaudación a irregularidades internas presuntamente relacionadas con Eduardo Sarabia, director de Padrones, y con el respaldo del exadministrador fiscal general, Ernesto Prado Arévalo.
Las versiones apuntan a una manipulación de la base gravable mediante condonaciones no documentadas y la supuesta entrega de boletos de cortesía, sin evidencia de su existencia, lo que habría afectado directamente los ingresos estatales. Además, se señala que dichas acciones no fueron notificadas al secretario de Finanzas, José Antonio Gutiérrez, ni al administrador fiscal general en funciones, José María Morales Padilla.
A pesar de las sospechas, hasta el momento no se ha hecho pública una cifra oficial que confirme el monto final ingresado al Estado ni se han transparentado los supuestos descuentos o cortesías utilizadas para justificar la baja recaudación. Esto ha generado expectativas en torno a una posible revisión integral por parte de las autoridades estatales, quienes deberán evaluar los cortes de taquilla, el número real de asistentes y los reportes de las boleteras, a fin de determinar si existió una omisión que implique responsabilidades legales.
El medio señala que especialistas en finanzas públicas han advertido que eventos de gran impacto, como conciertos internacionales, requieren de fiscalización directa por parte del Estado, ya que el riesgo de evasión se incrementa cuando solo se confía en los reportes entregados por los organizadores sin verificación posterior.
En su posicionamiento oficial, el secretario de Finanzas, José Antonio Gutiérrez, destacó el impacto económico positivo de este tipo de espectáculos, que, además de generar ingresos por impuestos, dinamizan sectores como la hotelería, el comercio y el transporte. No obstante, reconoció que será necesario revisar con detenimiento las cifras para conocer el verdadero alcance económico de estos eventos y garantizar una fiscalización adecuada.
Mientras se esperan las acciones de revisión, el caso ha abierto un debate sobre la transparencia en la recaudación de impuestos derivados de espectáculos masivos en Coahuila, y ha evidenciado la urgencia de que se informe con claridad y oportunidad sobre el destino de los recursos públicos generados por estos eventos.

