Ciudad de México, febrero 4.- Colima se mantiene como el estado más letal de México al registrar, por cuarto año consecutivo, la tasa más alta de homicidios por cada 100 mil habitantes, una condición que lo coloca por encima del resto de las entidades pese a no concentrar el mayor número absoluto de asesinatos, de acuerdo con cifras oficiales retomadas por Animal Político. La información revela que la probabilidad de morir asesinado en esta entidad es entre cuatro y cinco veces mayor que el promedio nacional, lo que confirma una tendencia sostenida de violencia extrema asociada a la disputa criminal en la región.
De acuerdo con el análisis, Colima alcanzó en 2024 una tasa de 123.2 homicidios por cada 100 mil habitantes, la más elevada registrada en el país durante ese año. En 2023, la tasa fue de 118.8, mientras que en 2022 se ubicó en 115.2. En 2021 se registraron 81.5 homicidios por cada 100 mil habitantes y en 2020 la cifra fue de 94.5, lo que muestra un repunte constante tras una breve reducción intermedia. En términos absolutos, durante 2025 se contabilizaron 706 homicidios dolosos en la entidad, de acuerdo con datos preliminares.
El contexto de violencia letal se agrava con la crisis de desapariciones. En los últimos tres años, alrededor del 90 por ciento de las denuncias por personas desaparecidas en Colima permanecen sin resolución o concluyen con la localización sin vida. En 2023 se registraron 62 denuncias, de las cuales 54 continúan vigentes y solo una persona fue localizada con vida. En 2024 se reportaron 49 denuncias, con 43 casos aún abiertos y tres localizaciones sin vida. En lo que va de 2025, se han acumulado 50 denuncias, con 36 casos vigentes y cuatro personas localizadas sin vida.
Especialistas señalan que la persistente violencia en Colima está vinculada a la disputa de grupos criminales por el control del puerto de Manzanillo, considerado estratégico por ser el principal punto de entrada de mercancías y precursores químicos utilizados para la elaboración de drogas sintéticas. Esta dinámica ha convertido a la entidad en un territorio de alta confrontación criminal, con impactos directos en la seguridad de la población.
La situación cobró relevancia nacional tras el asesinato de dos mujeres identificadas como familiares del secretario de Educación Pública, un hecho que expuso nuevamente el nivel de violencia en el estado y derivó en operativos de seguridad en los que autoridades estatales abatieron a presuntos responsables. Animal Político advierte que este caso no es aislado, sino parte de un patrón de violencia letal que mantiene a Colima en el primer lugar nacional en tasas de homicidio.
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