COAHUILA: EL LABORATORIO EDUCATIVO   

Por Horacio Cárdenas Zardoni

Coloquialmente se suele utilizar la expresión “está pal’ perro”, o “está para el chucho”, para referirnos a cualquier cosa que se halla en condiciones deplorables, y que por lo mismo, son inadecuadas para prestar el servicio que se espera de ellas. Pero como dicen los memes de las redes sociales, oye, no puedes escribir eso, entonces en el siguiente cuadrito aparece lo mismo, pero expresado con la más absoluta corrección política, para lo cual, nunca falta un ofrecido que ponga las cosas en un lenguaje homogenizado y pasteurizado, perfectamente inocuo.

Podríamos decir que la educación en México está en condiciones lamentables, o ponerlo en los términos que todos comprendemos y sufrimos, está para el perro, o ni siquiera eso, porque a nadie se le ocurre torturar al pobre animal sometiéndolo a un larguísimo proceso educativo, del que, si a los datos nos remitimos, va a salir igual de ignorante que como entró, nada más más maleado, aburrido, y si le da un poco por la filosofía, preguntándose para qué cuernos lo someten a tantas horas, semanas y años de enseñanza de la que no recuerda prácticamente nada.

Los últimos datos de la MejorEdu… de la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación, organismo dependiente del gobierno federal que vino a sustituir al Instituto Nacional de Evaluación de la Educación, al que desaparecieron a principios del sexenio porque daba pura información conservadora, fifí, neoporfiriana y quien sabe cuántas cosas más, no le piden nada en cuanto a criticar la efectividad del sistema educativo nacional, que los que presentaba su antecesor. Sí, nada más que quizá por tratarse de un área administrada por “gente de acá”, personas afines en cuerpo y alma a la cuarta transformación, o tal vez porque a estas alturas del sexenio, ya lo que pase en la parte operativa del gobierno les importa un rábano, el caso es que nadie dijo nada para desmentirlos.

En esencia lo que la MejorEdu dijo fue que los resultados del sistema educativo mexicano, en lo que verdaderamente importa, que es el aprendizaje de los alumnos de los contenidos que se les enseñan, se halla en un nivel crítico. De la presentación de la información, se obtuvo que la estrategia, dizque estrategia implementada durante la pandemia, no sirvió para nada, se preparó mal, se aplicó peor, no se evaluó, y muy al estilo mexicano en general y de la 4T en particular, se pasó a todos los alumnos de año… así no hubieran aprendido nada, hubieran olvidado lo que sabían de los grados anteriores, se hubieran dado de baja de la escuela, no regresado ni por los papeles, o en casos extremos, fallecido por COVID, no importa, de todos modos estaban aprobados.

Eso hablando (mal) del sistema, ahora, hablando del rendimiento de los educandos… allí la cosa es todavía peor, los datos recogidos por la prensa relatan que el 80% de los alumnos de primaria carece de comprensión lectora, eso los que son capaces de pasar los ojos por encima de un texto y reconocer las letras y entender las palabras, porque los hay que francamente no pueden hacer ni eso. Pues bien, solo el 20% de los educandos sabe leer, de ese tamaño está el fracaso del sistema educativo actual. Pero no se quedan allí, porque la lectura digamos que es la asignatura “fácil”, de la que depende cualquiera y todo aprendizaje posterior, en Matemáticas… los alumnos están todavía peor, mucho peor, cerca del 100% de los niños y jóvenes evaluados, no tiene capacidad para realizar las operaciones aritméticas fundamentales, olvídese de problemas de razonamiento y operaciones más complejas. La pregunta es ¿para qué pasan tantas horas los maestros enseñando y los alumnos quesque aprendiendo, para salir con que fue una pérdida de tiempo para todos?, ah y por supuesto el coletazo para las autoridades educativas: vista y comprobada la realidad… no mueven un dedo para establecer un programa remedial para que mínimo puedan leer su nombre en el certificado de primaria, en el que por supuesto se les da por aprobados.

Por una decisión, si usted quiere, más política que interesada en la educación, el gobierno de Coahuila decidió enfrentarse al federal, y no repartir los nuevos de texto gratuitos. En las aulas de las escuelas coahuilenses se están utilizando los libros de texto anteriores, los del ciclo escolar pasado, y se están utilizando unos cuadernillos sobre temas en los que los nuevos planes y programas federales están más cojos, matemáticas, la temática regional y algo más que nos falte por allí.

Los alumnos coahuilenses se están formando con otros materiales educativos en otros contenidos educacionales, esto los diferencia del resto de los estudiantes de escuelas públicas y privadas de la república, donde sí se están utilizando los reformados, o como en Chihuahua y quizá otra entidad, se están usando los precedentes.

Ya tendremos oportunidad de comparar dentro de un año o dos… ¿estarán los alumnos coahuilenses mejor preparados que los del resto del país o estarán peor?, aquí entra de nuevo nuestra preocupación por la falta de modelos remediales: si los de Coahuila salen peor, pues de volada a darles cursos intensivos para que se pongan al nivel de los de otros estados, y puedan continuar sus estudios ¿pero y si los nuestros están mejor y los otros peor todavía de lo que detectó en este 2023 la MejorEdu?, no es lo mismo tratar de corregir lo que salió mal en la formación de 600 mil alumnos coahuilenses que lo que falló en veinte, treinta o más millones, eso suponiendo que alguien tuviera el interés, la intención de hacer algo más allá de la mera documentación del hecho.

Luego la semana pasada nos enteramos que la Secretaría de Educación de Coahuila tampoco aplicará el modelo de evaluación diseñado por las lumbreras de la 4T incrustadas en la Secretaría de Educación Pública, y por el contrario, seguirán calificando “a la antigüita” con números, en una escala del 0 al 10, con una mínima aprobatoria de 6, en cambio a los alumnos de otros estados los evaluarán conforme a campos formativos, fases y otras cosas que nadie termina de comprender a cabalidad. ¿Cómo les va a ir a nuestros alumnos? Como puede ser que mejor, puede ser que peor, y conste que partimos del dato de que no estábamos en la gloria.

La única esperanza que tenemos es que los niños y jóvenes coahuilenses tengan una mayor capacidad de adaptación a condiciones y situaciones diferentes, específicamente si se ven en la necesidad de cambiarse de escuela a otro estado, con las bases de lo que llevan de aquí, algo les servirá para incorporarse al sistema educativo de otro lado, cosa que no vemos tan fácil que pase al revés, de allá para acá.

Por una vez, el sistema educativo coahuilense es laboratorio de la educación nacional, nos toca ser el grupo de control, confiamos en que la decisión fue la correcta y nos irá mejor, y si no, pues a corregirlo de volada.


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