Por Juan Ciudadano
Acalambre
Cuenta la leyenda que a finales de 1992, en las postrimerías del sexenio encabezado por Eliseo Mendoza Berrueto, un conocido empresario local que había externado su deseo de ser gobernador pensó, al menos por un momento, que lograría su cometido.
Un avión del gobierno federal aterrizó en el aeropuerto Plan de Guadalupe para llevar a Enrique Martínez y Martínez a la ciudad de México donde se le convocaba a una reunión urgente con el entonces Secretario de Gobernación, Manuel Bartlett Díaz.
Mientras en el aire el avión se dirigía a la Ciudad de México y el aspirante albergaba una secreta esperanza de recibir la buna noticia de su candidatura; en tierra, Rogelio Montemayor Seguy era oficialmente destapado como el candidato priista al gobierno de Coahuila. Aunque Martínez y Martínez era el aspirante con mayor apoyo popular y de la militancia, no logro, en esa ocasión, ser candidato, más adelante cumpliría su meta de Gobernar el Estado y lo entregaría con deuda cero a Humberto Moreira, el resto es una historia trágica y ya muy conocida.
En lo general el relato es verdadero, no sé si los detalles sean precisos, lo que sí sé es que no siempre ser recibido por el Secretario de Gobernación, o por el dirigente nacional de un partido, es garantía de una candidatura a Gobernador y esto es pertinente comentarlo por la reciente foto, profusamente difundida, en la que aparecen el Senador Armando Guadianay el Secretario de Gobernación Adán Augusto López, tomada, supongo, antes de una “reunión de trabajo”.
Versiones habrá muchas respecto a lo que se trató en esa reunión; oficialmente se dijo que se abordaron temas de seguridad y salud; al equipo más cercano, el propio Guadiana les habría comentado que el Secretario de Gobernación le aseguró que la decisión de quien sería el candidato en Coahuila se tomaría considerando, estricta y solamente, los resultados de la encuesta.
En mi opinión esas dos versiones no se apegan a la realidad, la reunión más bien obedece al clásico “acalambre” previo a una decisión que sería desfavorable para el senador. Es muy probable que se haya tratado de esa clásica maniobra política en la que el Secretario de Gobernación le comunica al aspirante que no le favorecerá la decisión y le recomienda asumirlo sin mayores aspavientos ya que situaciones muy desfavorables le podrían sobrevenir si no hace lo que se le indica.
De hecho, a como se han venido presentando los hechos en la carrera por la gubernatura, el momento del “acalambre” se veía venir en algún momento previo a la definición del candidato. Llámenme loco, pero si la misma reunión se repite con Luis Fernando Salazar, tengan por seguro que se trata del “acalambre”.
Aúnque tal vez el Senador tenga razón en decir que se trataron temas de seguridad y salud, claro, tal vez le dijeron: “tenga la seguridad de que no va a ser candidato, esta decisión se tomó por la salud de Coahuila”.
-o0o-

Divorcio exprés
El momento fue un tanto extraño, en medio de una multitud de trajeados se encontraron Adán Augusto López, Secretario de Gobernación y Alejandro Moreno Cárdenas, mejor conocido en los bajos fondos políticos como “Alito”, dirigente nacional del PRI. El inquilino de Bucareli saludo al campechano y lejos de solo darle una palmada o tomarlo por el hombro, con su mano derecha de forma insistente le busca el cuello de Alito, pero no en un espacio donde el cabello o la camisa lo cubra, sino buscando tocar su piel (suena extraño y diverso, pero no va por ahí el tema) no conforme con haber hecho eso una vez Adán Augusto repitió la operación inmediatamente, como que se le olvidó decirle algo y nuevamente se le acercó, le susurró algo al oído y su mano derecha nuevamente buscó su cuello hasta encontrarlo. Cuando vi el video dije: Ah, bien raro todo, y comencé a buscar alguna explicación lógica de tan extraña conducta. Finalmente creo haber llegado a una conclusión lógica y válida, lo que pretendía comunicar el Secretario de Gobernación al dirigente nacional del PRI, de una manera por demás explícita, era que lo tenía por el cuello, por eso buscó con tanta insistencia esa parte de su cuerpo, ese gesto aunado a quien sabe que cosas otras cosas que le dijo al oído, fueron el preámbulo del PRIMOR, del voto a favor de la militarización hasta el 2028 y del virtual fin de la alianza y es que hoy, durante la toma de protesta del nuevo Gobernador de Durango, Esteban Villegas, Marko Cortés, cual esposa traicionada, dijo: “Ya no habrá relación, se terminó la confianza”, pues que locas las dos, ah no, perdón, fue el autocorrector, quise decir qué dramáticos los dos.
El caso es que ya anunciaron el fin de la alianza, bueno, hasta el momento, faltará ver qué pasa en los días subsecuentes para saber en qué terminará todo, por lo pronto, cada vez se ve más probable la candidatura de Enrique Vargas en el Estado de México lo que cancelaría legalmente la alianza del PRI con el PAN en Coahuila.
-o0o-