Ciudad de México 02/04 — Elon Musk, a través de la fusión de sus empresas SpaceX y xAI, ha apostado a instalar centros de datos en el espacio como la próxima frontera para el desarrollo de inteligencia artificial, informó el portal Infobae México. El objetivo de este ambicioso proyecto es utilizar la órbita terrestre para alojar infraestructura computacional que aproveche la energía solar casi constante y supere las limitaciones energéticas y ambientales de los centros de datos tradicionales en la Tierra.
El anuncio, resultado de la fusión —valorada en un estimado de 1.25 billones de dólares— coloca a SpaceX como el vehículo principal para lanzar esta infraestructura orbital, que Musk considera “el paso más rentable” para generar potencia de procesamiento masivo necesaria en el campo de la inteligencia artificial en los próximos dos o tres años.
Según Musk, la demanda de electricidad para el desarrollo de inteligencia artificial en la Tierra “no se puede satisfacer con soluciones terrestres, incluso en el corto plazo, sin imponer dificultades a las comunidades y al medio ambiente”. Para ello, la empresa planea aprovechar la energía solar casi constante disponible en órbita y reducir costos de operación y mantenimiento asociados.
La propuesta de infraestructura espacial contempla el uso de lanzamientos constantes de cohetes de SpaceX para colocar en órbita satélites o módulos diseñados como centros de datos, además de la integración de tecnología de transmisión láser y energía solar. SpaceX ha solicitado permisos ante la Comisión Federal de Comunicaciones para lanzar hasta un millón de satélites alimentados por energía solar, concebidos como centros de datos orbitales.
El plan también aprovecha la convergencia de la empresa de Musk en cohetes, satélites y redes de inteligencia artificial, integrando las capacidades de lanzamiento y conectividad satelital de SpaceX con la experiencia en modelos y sistemas de IA de xAI. Este enfoque busca posicionar a la nueva empresa combinada como líder en infraestructura de computación avanzada.
Los desafíos técnicos para desarrollar centros de datos en el espacio incluyen la gestión térmica en el vacío, la protección contra la radiación, la viabilidad económica y la logística de mantenimiento de equipos en órbita. Pese a estos retos, Musk y algunos inversionistas señalan que la idea podría transformar la computación global y facilitar el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial de nueva generación.
La fusión también incluye la integración del servicio de redes sociales X, propiedad de Musk, bajo la estructura de SpaceX, generando un conglomerado tecnológico que combina infraestructura espacial, redes sociales e inteligencia artificial.
La iniciativa ha generado atención entre analistas e inversionistas, especialmente en contextos donde la demanda energética de centros de datos tradicionales, especialmente en países como Estados Unidos, podría crecer significativamente en los próximos años.
Algunos expertos advierten que, si bien ofrecería ventajas en términos de energía solar continua y potenciales eficiencias operativas, la ejecución práctica de centros de datos en el espacio aún enfrenta barreras importantes, y su implementación total podría tardar más de una década.
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