Por Juan Rocha
En abril, el crédito cayó 8.8% por efectos base e inercia en la recuperación
CAE CRÉDITO DE BANCA COMERCIAL
Durante abril de 2021, el saldo nominal de la cartera de crédito vigente otorgado por la banca comercial al Sector Privado No Financiero (SPNF) cayó 8.8% anual, de acuerdo con los analistas financieros, Gerónimo Ugarte Bedwell, Mariana Torán Flores e Iván Martínez Urquijo del BBVA Research.
Esta reducción en los saldos nominales fue incluso de mayor magnitud que en el mes de marzo, cuando presentó una contracción nominal de 7.9%, con lo cual se convierte en la caída de mayor magnitud desde que comenzó la tendencia a la baja en mayo de 2020.
Durante marzo y abril, las variaciones interanuales reflejan un significativo efecto base, resultado del uso de líneas de crédito por parte de las empresas al inicio de la pandemia.
Por agregados de crédito que componen el SPNF del país, las variaciones nominales anuales fueron: consumo, – 6.6% (frente al -9.2% del Mes Inmediato Anterior (MIA) y al 0.2% de abril de 2020); vivienda, 8.7% (8.5% en el MIA y 9.6% en abril de 2020); y empresas, -14.9% (-12.6% en el MIA y 16.0% en abril de 2020).
Durante abril de 2021, las contribuciones a la contracción de 8.8 puntos porcentuales (pp) del crédito bancario al SPNF fueron (en orden descendente): vivienda, 1.6 pp; consumo, -1.4 pp; y empresas, -9.1 pp.
La apreciación interanual del peso durante abril de 2021 exacerbó la caída de los saldos nominales vigentes de cartera empresarial en moneda extranjera durante el período.
Expresada en pesos dicha cartera presentó una variación nominal de -33.2% (-32.5% en el MIA y 44.9% en abril de 2020), mientras que en dólares equivale a – 20.8% (-22.4% en el MIA y 15.1% en abril de 2020).
Por su parte, los saldos nominales vigentes en moneda nacional cayeron 8.1% en abril (tras haber caído 4.9% en el MIA y crecido 7.9% en abril de 2020), el tercer mes consecutivo en terreno negativo.
CONTRACCIÓN DEL CRÉDITO A EMPRESAS
El uso de las líneas de crédito por parte de las empresas al inicio de la pandemia implicó un crecimiento de los saldos nominales vigentes de la cartera a empresas de 13.5% en abril de 2020.
Este crecimiento elevó el saldo de la cartera significativamente, por lo cual la contracción de -14.9% observada en abril de 2021 (-12.6% en el MIA) está fuertemente influida por este efecto base de comparación.
Dicho efecto base está presente en casi todos los sectores productivos, así como en los subsectores manufactureros. Durante el primer trimestre de 2021 (1T21), se observó una contracción en el crédito de la banca múltiple a empresas, con un promedio de crecimiento trimestral nominal de -5.4%, tras un 0.1% en el cuarto trimestre del 2020.
En particular, la hotelería, uno de los sectores más afectados por la menor movilidad de personas, presentó tasas de crecimiento promedio de 16.8% en el cuarto trimestre del 2020 y 7.7% en el 1T21, aunque en dicho trimestre, con una contracción nominal de – 4.3% en marzo que ya refleja el mencionado efecto base, el cual continúa en el mes de abril de 2021, con una caída de -9.2% en el crédito a la hostelería para ese mes.
En términos reales, la cartera al sector de hoteles y restaurantes se contrajo -14.4% anual (-8.5% en el MIA). Las empresas de este sector recurrieron al financiamiento bancario para hacer frente a la crisis sanitaria desde su inicio, pero, además del efecto base, la actividad sectorial no ha repuntado de manera suficiente para impulsar a la demanda por financiamiento ante la expectativa de un alza significativa en los ingresos de hoteles y restaurantes.
De hecho, en variaciones mensuales, los saldos nominales vigentes del sector presentaron contracciones de – 1.2% y -1.6%, en marzo y abril de 2021, reflejando el efecto de la menor actividad y una falta de recuperación aún tomando en cuenta el efecto que la temporada vacacional de Semana Santa pudo haber tenido sobre la recuperación de esta cartera.
MOROSIDAD DE LAS DISTINTAS CARTERAS DE CRÉDITO EMPIEZA A INCREMENTARSE
La morosidad en la cartera de consumo fue de 4.4% en abril de 2021 (4.8% en el MIA y 4.6% en abril de 2020), con una caída en el segmento de tarjetas de crédito que presentó una morosidad de 5.6%, lo cual representa una significativa reducción desde el 7.5% registrado en enero, su nivel más alto desde febrero de 2010.
La morosidad en el resto de los rubros de créditos al consumo se redujo de 4.0% en abril de 2020 a 3.8% en abril de 2021 y con un valor máximo de 4.5% en enero de 2021.
En el caso de vivienda, la morosidad en abril registró 3.5%, un aumento de 0.4pp respecto al mismo mes de 2020. Asimismo, se observa que la morosidad en abril para la cartera empresarial fue de 2.1%, ligeramente mayor al 2.0% en el MIA y 0.4pp arriba del nivel registrado en abril de 2020.
El crecimiento de la cartera vencida de la banca comercial se ha mantenido acotado tras haber terminado la vigencia de los programas de apoyo de la banca otorgados a raíz de la pandemia, y haberse reactivado los pagos de las distintas carteras.
La banca comercial ha hecho frente al deterioro tanto con saneamientos como con las reestructuras ofrecidas por las distintas instituciones. Como resultado, a pesar de que la morosidad en el total de la banca comercial alcanzó 3.1% en enero de 2021, al cierre de abril (2.9%) se encuentra muy ligeramente arriba de su valor medio en el último lustro (2.6%).
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