Documentan numerosas anomalías, como boletas con caligrafía idéntica, casillas con más votos que electores y errores en la logística
Ciudad de México, 06/06/25 (Más).- La elección judicial celebrada el pasado domingo, en la que se eligieron a más de 2 mil 600 jueces y ministras y ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), presentó múltiples irregularidades relacionadas con el conteo de votos y la participación ciudadana.
Datos del propio Instituto Nacional Electoral (INE) revelan inconsistencias como casillas con votación inflada, boletas con caligrafía idéntica, errores en la logística de traslado de paquetes electorales y denuncias de posible manipulación del sufragio.
A pesar de que el proceso fue calificado oficialmente como “todo un éxito”, la participación ciudadana apenas alcanzó entre el 12.5% y el 13.3% del padrón, una cifra significativamente menor al 60% registrado durante la elección presidencial de 2024.
En este contexto de alta abstención, se identificaron regiones con niveles de votación anómalamente altos, incluyendo casillas con más votos que electores registrados.
De acuerdo con la plataforma Serendipia, en al menos cuatro casillas del país se reportó una participación superior al 100%, situación que no es estadísticamente posible sin intervención externa.
En la Sección 444, ubicada en Ciudad Altamirano, Guerrero, se contabilizaron 278 votos frente a una lista nominal de 233 personas, lo que representó una participación del 119.31%. En Mazatlán, Sinaloa, en la Sección 704, se emitieron 265 sufragios con un padrón de 258 personas, alcanzando el 102.71%.
En el municipio de Las Margaritas, Chiapas, específicamente en la Sección 1164, se contaron 416 votos con una lista nominal de 414 personas, mientras que en la Sección 1917 de Zihuatanejo, Guerrero, se registraron 390 sufragios con 389 electores en el padrón.
Además, se documentaron otras cuatro casillas con participación del 100% exacto en entidades como Guerrero, Chiapas y Michoacán, fenómeno estadísticamente inusual dadas las condiciones generales de participación.
La investigación de Serendipia también reportó 17 casillas con participación entre el 90% y el 98%, distribuidas en Guerrero, Chiapas, Oaxaca, Michoacán y Puebla. En todas las casillas con sobreparticipación, los votos favorecieron principalmente a la ministra en funciones Lenia Batres Guadarrama, quien acumuló más de 2,600 sufragios. Le siguieron Yasmín Esquivel Mossa y Hugo Aguilar Ortiz, con poco más de 2,500 votos cada uno.

En Chihuahua se documentó otra irregularidad relacionada con la disminución de votos ya contabilizados. El medio Pie de Nota reportó en la red social X que el 5 de junio, durante la actualización de resultados preliminares en materia penal administrativa, el número de votos para el candidato Max Frederick bajó de 35,315 a 35,072 entre las 20:26 y las 20:50 horas, una reducción de 243 sufragios. En ese mismo intervalo, su contendiente Amílcar Estrada aumentó su votación de 34,145 a 34,154. El número de actas capturadas también creció, lo cual descartó la posibilidad de un retroceso en el sistema.
La jornada electoral también presentó problemas logísticos y presuntas manipulaciones directas del voto. El 5 de junio, El Sol de Chiapas informó que consejeros del INE admitieron retrasos de hasta 48 horas en el cómputo de votos debido al envío erróneo de paquetes a juntas distritales incorrectas, con énfasis en Chiapas y Veracruz. Se detectaron boletas con caligrafía idéntica en algunos distritos de Chiapas, lo que sugiere una posible manipulación sistemática del sufragio. La consejera Dania Ravel indicó que los consejos distritales están facultados para analizar estas situaciones.
En Mazatlán, Sinaloa, la vocal ejecutiva Beatriz Virginia Ramírez Herrera reportó boletas con patrones de escritura repetidos y niveles de participación cercanos al 90% en zonas como El Rosario.
Por su parte, El Sol de Morelia documentó que en el municipio de Ciudad Hidalgo, Michoacán, el Consejo Distrital 06 identificó boletas sin doblar y marcadas con la misma letra. El consejero Manuel Plascencia Vázquez declaró que la alteración era “evidente”.
En Huaniqueo, también en Michoacán, se denunció el robo de boletas durante la jornada electoral. Aunque las boletas no estaban marcadas, se señaló que los responsables portaban armas y amenazaron con regresar a “embarazar” las urnas. Esta situación incrementó la preocupación sobre la integridad del proceso. El INE ha señalado que los incidentes fueron “aislados” y que no comprometen los resultados generales. No obstante, la evidencia documentada –que incluye sobreparticipación, boletas clonadas, errores logísticos y patrones de caligrafía duplicada– ha puesto en duda la transparencia del proceso. Hasta el momento, no se ha confirmado si se ha dado vista a la Fiscalía Especializada en Delitos Electorales (Fisel) para investigar estos hechos.
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