Por Héctor García Alvarez
Saltillo, Coahuila. 30/04/25 (Más).- La reaparición del gusano barrenador en territorio mexicano continúa generando una profunda crisis en el sector ganadero, con severas repercusiones en estados clave como Coahuila, cuya economía depende significativamente de la exportación de ganado.
La Diputada Zulmma Verenice Guerrero Cázares ha presentado una Proposición con Punto de Acuerdo en el Congreso del Estado, instando a las autoridades federales a intensificar los esfuerzos para erradicar esta plaga y restablecer el flujo comercial con Estados Unidos.
El problema se intensificó tras la confirmación de un caso de gusano barrenador en Chiapas el pasado noviembre, cerca de la frontera con Guatemala. Se sospecha que la importación ilegal de ganado, sin el cumplimiento de los protocolos sanitarios requeridos, es la causa principal de este brote.
En respuesta, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) tomó la medida preventiva de suspender temporalmente las importaciones de ganado mexicano, buscando proteger a su propio sector de la propagación de esta peligrosa plaga.
El gusano barrenador del ganado, causado por la mosca Cochliomyia hominivorax, es una de las plagas más agresivas que afectan a animales de sangre caliente. Las hembras adultas depositan sus huevos en heridas abiertas o zonas húmedas del cuerpo del animal, y, tras eclosionar, las larvas invaden el tejido vivo, alimentándose de él.
A diferencia de otras especies de moscas, este parásito no consume materia en descomposición, sino que se alimenta de carne viva, lo que provoca un sufrimiento extremo en los animales afectados y puede causar infecciones severas, necrosis e incluso la muerte.
Este tipo de infestación, conocida como miasis cutánea traumática, no sólo afecta al bienestar animal, sino que también representa un riesgo sanitario y económico. La presencia del gusano barrenador en los rebaños disminuye la calidad de la carne y los productos derivados, imposibilitando su comercialización, y obliga a los ganaderos a enfrentar altos costos de tratamiento y aislamiento del ganado enfermo.
No es la primera vez

México logró erradicar el gusano barrenador en 1991, gracias a un programa binacional con Estados Unidos que utilizó la técnica del insecto estéril: la liberación sistemática de moscas macho estériles para interrumpir el ciclo reproductivo de la especie. Esta estrategia permitió establecer una zona libre de la plaga, esencial para mantener la confianza comercial con los socios internacionales.
La diputada Guerrero Cázares enfatiza la necesidad de una acción coordinada entre las autoridades federales y los productores ganaderos para implementar medidas de control efectivas, restablecer la confianza en el comercio binacional y proteger a la industria ganadera de Coahuila.
El Congreso de Coahuila ha hecho un llamado a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SENASICA) para que, en colaboración con la Secretaría de Salud Federal y las autoridades estatales, fortalezca las capacitaciones sobre la vigilancia epidemiológica, prevención y control del gusano barrenador y la miasis en humanos, especialmente en los estados de la frontera norte del país.
La problemática no solo afecta a los productores directamente, sino que también amenaza con desestabilizar una cadena económica que involucra a transportistas, empacadoras, comercializadores y comunidades enteras que dependen del campo.
El riesgo de que el gusano barrenador se expanda a otras regiones ganaderas del país pone en peligro décadas de trabajo sanitario, lo que hace urgente la reactivación del programa de erradicación y el reforzamiento de los filtros de control en las fronteras y puntos de inspección ganadera.
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