Ciudad de México, 26/02/26 (Más).- La propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum ha generado diversas reacciones en el ámbito político. La iniciativa contempla cambios en la representación proporcional del Congreso, reducción de escaños y ajustes en las reglas para la elección de diputados plurinominales, así como medidas de austeridad en los órganos electorales.
De acuerdo con información publicada por el portal Infobae, la senadora del Partido del Trabajo, Yeidckol Polevnsky, calificó la reforma como “fuera de toda realidad” y pidió revisar los perfiles de los candidatos plurinominales, advirtiendo sobre la dificultad logística y financiera que enfrentarían al competir en circunscripciones que abarcan varios estados. La legisladora también destacó que el PT ha sido un aliado clave de Morena y mantiene su compromiso con los principios de la Cuarta Transformación.
El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira, rechazó la propuesta y aseguró que su bancada no participará en la discusión del proyecto, calificándolo como “una manzana envenenada” que podría dinamitar la democracia. Argumentó que cualquier modificación al sistema electoral debe surgir de acuerdos amplios y no de mayorías simples.
Por su parte, la senadora del PAN, Kenia López Rabadán, enfatizó la necesidad de incluir sanciones más severas contra el financiamiento ilícito de campañas y la injerencia del crimen organizado, al señalar que la prioridad debe ser proteger la seguridad ciudadana y garantizar procesos electorales limpios.
En tanto, el coordinador de Movimiento Ciudadano, Clemente Castañeda, reafirmó que su bancada mantendrá una postura firme en defensa de la democracia.
Dentro de Morena, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que enviará la iniciativa al Congreso sin modificaciones, al sostener que busca reducir gastos electorales, fomentar campañas territoriales y destinar los recursos ahorrados a programas sociales.
Mientras tanto, el coordinador del PVEM, Manuel Velasco Coello, indicó que su bancada aún analiza la propuesta y buscará consensos internos antes de fijar posición, reconociendo que existen opiniones divididas.
En contraste, el senador del PRI, Manuel Añorve, y Luis Armando Melgar reiteraron su voto en contra, al considerar que la reforma representa un retroceso para la representación democrática.
A estas posturas se sumaron críticas desde la dirigencia nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, advirtió que respaldar la iniciativa equivale a someterse al gobierno y sostuvo: “El partido político de oposición que vaya con una iniciativa de reforma electoral que sería la ley Maduro, que es destruir el sistema democrático, que es destruir la representación de los partidos, es porque están arrodillados y le tienen miedo al gobierno”. Además, cuestionó: “¿Quién puede ir con una Reforma Electoral que destruye la democracia en México? Eso sería cobarde incluso”.
En la misma línea, Manuel Añorve afirmó que se trata de la confirmación de un modelo autoritario.
“A ver, es la ‘Ley Maduro’ que tanto el PRI ha estado subrayando, obviamente es la confirmación de un Estado autoritario que se construye todos los días con MORENA, de un partido único, lo que se presenta ahí es una aberración”, declaró.
Desde el PAN, Ricardo Anaya adelantó que su bancada no acompañará la iniciativa al considerar que no establece sanciones contundentes contra el financiamiento del crimen organizado en campañas. “El PAN no va a acompañar la reforma electoral”, advirtió.
Asimismo, el dirigente nacional panista, Jorge Romero Herrera, condicionó el respaldo de su partido a que primero se blinden las elecciones contra recursos ilícitos. En redes sociales expresó: “Si Morena quiere reforma electoral, primero debe blindar las elecciones contra el crimen organizado”.
Por su parte, el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, calificó la propuesta como un error estratégico y escribió: “Grave error de Morena y el gobierno actuar como si fueran a gobernar siempre. El poder no es eterno y los carniceros de hoy serán las reses de mañana”.
Las críticas también se centraron en la necesidad de impedir la injerencia del crimen organizado y proteger la representación de minorías. Kenia López Rabadán sostuvo: “si vamos a reformar las leyes electorales que sea para evitar que los delincuentes no se sientan dueños de diputados, alcaldes o gobernadores”.
Con estas declaraciones, la reforma electoral se perfila como uno de los debates más intensos en el Congreso de la Unión, con posturas claramente divididas entre el oficialismo y la oposición respecto al alcance y las implicaciones de los cambios propuestos.
Descubre más desde Más Información
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
