Cerro del pueblo
Así las cosas, ante resultados electorales tan precarios, se abre la posibilidad de una renovación en la dirigencia, la incapacidad de los actuales líderes obliga a que los grupos de poder interno del tricolor cambien los esquemas y arrebaten el control del partido. Lo que muchos militantes se preguntan es: ¿Dónde están los grupos de poder fáctico que desde las sombras controlaban los destinos del PRI? ¿Qué pasó con los liderazgos del Estado de México y de otras latitudes? ¿Intervendrán o dejarán que “Alito” siga manejando el partido como el escondite ideal para protegerse de la UIF y de la Fiscalía General de la República? Para los priístas es ahora o nunca.






