Ciudad de México, octubre 20. El productor de limones y líder agrícola Bernardo Bravo fue asesinado este lunes en la comunidad de Los Tepetates, Michoacán, informaron autoridades estatales. Bravo, quien se desempeñaba como presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, había denunciado en múltiples ocasiones las extorsiones del crimen organizado contra productores de limón en la región y la falta de protección estatal frente a la violencia que afecta al sector.
De acuerdo con información publicada por El País México, el cuerpo de Bravo fue localizado dentro de su propio vehículo, en una carretera cercana a la frontera entre Michoacán y el Estado de México. La Fiscalía del Estado confirmó que se trata de un homicidio, actualmente bajo investigación.
El líder agrícola había reportado en febrero pasado haber recibido amenazas junto a otros participantes del Tianguis Limonero, lo que obligó al cierre temporal de sus oficinas. En aquel momento, Bravo exigió a las autoridades reforzar la seguridad y frenar la extorsión al sector limonero. “Continuaremos solicitando a las autoridades avances en seguridad para que el delito de extorsión al limón termine”, escribió en redes sociales.
Bravo se había convertido en una voz crítica del abandono al campo michoacano, denunciando públicamente la crisis que enfrentan los productores de cítricos por el aumento de las cuotas impuestas por organizaciones criminales. Apenas la semana pasada había convocado una movilización de agricultores para exigir precios justos, facilidades de crédito y medidas que protegieran a los jornaleros. “En el Valle de Apatzingán los productores de limón mexicano vivimos una crisis profunda. Exigimos acciones concretas y coordinadas que protejan nuestra actividad productiva y la economía de toda la región”, expresó en redes sociales.
El diputado del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Michoacán, Octavio Ocampo, lamentó el asesinato y describió a Bravo como “un hombre valiente, comprometido con las causas del campo y defensor incansable de las y los productores de limón”.
A finales de septiembre, Bravo había denunciado públicamente que él y sus compañeros estaban “permanentemente secuestrados” por las cuotas impuestas por el crimen organizado. Aunque sostuvieron reuniones con autoridades de seguridad, el productor afirmó que la violencia en los municipios de Apatzingán y Buenavista se había intensificado a raíz de los enfrentamientos entre grupos criminales. En sus últimas declaraciones, Bravo pidió estrategias urgentes para frenar la inseguridad y proteger la producción agrícola del Valle de Apatzingán.

