Enero 23, Ciudad de México. La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente aseguró varios felinos y otras especies de fauna silvestre tras un cateo realizado en una residencia ubicada en la Delegación Santa Rosa Jáuregui, en el estado de Querétaro, como parte de un operativo coordinado con la Fiscalía General del Estado, de acuerdo con información atribuida a Infobae México.
Durante la diligencia, efectuada el 11 de enero, las autoridades localizaron y aseguraron un jaguar negro, un jaguar amarillo y dos cachorros de tigre de Bengala, además de dos guacamayas verdes, tres pericos y un mapache que se encontraban dentro del inmueble. El cateo se realizó en el marco de la investigación de un delito, lo que derivó también en el aseguramiento de la propiedad.
La Profepa informó que el objetivo del operativo fue garantizar el bienestar, el manejo adecuado y el resguardo temporal de los ejemplares, conforme a la normatividad ambiental vigente y a los protocolos de protección de fauna silvestre.
Como medida inmediata, las aves fueron trasladadas a un Predio o Instalación que Maneja Vida Silvestre, donde reciben atención médico veterinaria especializada y permanecen bajo resguardo en instalaciones adecuadas para sus condiciones biológicas.
En el caso de los jaguares, la Profepa, con apoyo del mismo centro especializado, realizó su reubicación mediante contención química bajo estrictos protocolos veterinarios. Durante el procedimiento se tomaron muestras biológicas y se revisaron los sistemas de identificación de los ejemplares. Las autoridades confirmaron que uno de los jaguares cuenta con microchip, mientras que el otro no presenta ningún sistema de marcaje.
Respecto a los dos cachorros de tigre de Bengala, estos permanecen bajo custodia de la autoridad competente dentro del inmueble asegurado, en espera de ser trasladados a una instalación especializada que cuente con la infraestructura, el espacio y las condiciones necesarias para su manejo y cuidado.
La Profepa señaló que continuará colaborando con las autoridades ministeriales y presentará la denuncia correspondiente por hechos que podrían constituir delitos ambientales relacionados con la posesión ilegal de especies de fauna silvestre, algunas de ellas consideradas endémicas, amenazadas o sujetas a protección especial.
De acuerdo con el Código Penal Federal, la posesión ilícita de fauna silvestre puede ser sancionada con penas de uno a nueve años de prisión, así como multas que van de 300 a tres mil días, conforme a lo establecido en el artículo 420, fracción IV.
Este aseguramiento forma parte de los esfuerzos de las autoridades ambientales para combatir el tráfico ilegal de especies y reforzar la protección de la biodiversidad en México, mediante operativos coordinados y acciones legales contra delitos que atentan contra la vida silvestre.

