Los sectores financiero y empresarial están en alerta por las amenazas que hizo en campaña el ahora presidente electo de EU
Ciudad de México, 07/11/24 (Más/IA).- La reciente amenaza del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles de entre 25 y 100 por ciento a las importaciones mexicanas ha encendido las alertas en el sector financiero y empresarial, pues de concretarse, esta medida podría significar el fin del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), según un análisis del Grupo Financiero BASE.
La institución financiera advirtió que los aranceles propuestos por Trump buscan presionar al gobierno de México para frenar el flujo migratorio y el tráfico de drogas hacia Estados Unidos. Sin embargo, un arancel de estas magnitudes afectaría gravemente las exportaciones mexicanas, la inversión extranjera y el crecimiento económico, lo cual elevaría la probabilidad de una crisis económica en el país.
“La imposición de aranceles de 25 por ciento o más sería equivalente a terminar con el T-MEC”, señaló Grupo Financiero BASE, argumentando que tales barreras comerciales impactarían directamente la competitividad de los productos mexicanos y desincentivarían la inversión en el país, lo cual se traduciría en pérdidas de empleo y un freno al crecimiento económico.
A pesar de la gravedad de estas amenazas, la institución subrayó que Trump no siempre cumple sus declaraciones más polémicas y que los mercados ya han aprendido a moderar sus reacciones. Esto se refleja en la respuesta del mercado cambiario, donde el peso mexicano mostró una depreciación de 2.59 por ciento tras el anuncio de los resultados electorales en comparación con la caída de 8.30 por ciento observada cuando Trump fue electo en 2016.
Según el análisis, el mercado ve riesgos, pero considera que esas amenazas son parte de su estrategia de negociación y no necesariamente las cumplirá al pie de la letra.
Amenaza de deportaciones y sus efectos económicos
Grupo Financiero BASE también mencionó la posibilidad de una deportación masiva de inmigrantes indocumentados, una medida que Trump propuso en su campaña. Aunque la institución considera improbable que esta medida se implemente en gran escala, anticipa un posible endurecimiento de la seguridad en las fronteras, lo que podría ralentizar el cruce de personas y mercancías. Este endurecimiento implicaría mayores costos logísticos para el comercio entre México y Estados Unidos.
Además, un mayor control fronterizo podría traducirse en costos adicionales para los exportadores mexicanos debido a tiempos de espera más largos y la necesidad de obtener nuevas certificaciones o permisos para agilizar los cruces. Esto aumentaría el costo de transporte y afectaría el flujo de mercancías, lo cual podría impactar negativamente el crecimiento de las exportaciones mexicanas.
“Esto puede dificultar temporalmente el crecimiento de las exportaciones, lo que también frenaría el crecimiento de la inversión extranjera directa, pues no habría necesidad de incrementar la capacidad de planta si las exportaciones no están creciendo”, indicó Grupo Financiero BASE.
En el contexto de las recientes declaraciones de Trump, la incertidumbre respecto al futuro de la relación comercial entre México y Estados Unidos persiste. La posible imposición de aranceles elevados y las restricciones fronterizas representan una amenaza seria para la estabilidad económica de México y la continuidad del T-MEC, lo cual podría desencadenar una serie de ajustes tanto en las políticas comerciales como en los proyectos de inversión a largo plazo en el país.

