Durante el gobierno López Hernández en Tabasco se articuló una red de empresas que simulaban competencia para obtener contratos públicos. La estructura incluía a prestanombres sin experiencia y empresarios cercanos al gobernador
Villahermosa, Tabasco, 03/02/26 (Más).- Durante el gobierno de Adán Augusto López Hernández en Tabasco –entre 2019 y 2021– se articuló una red de empresas fantasma que, mediante prestanombres y simulación de competencia, obtuvo contratos públicos por más de 2 mil 360 millones de pesos en seis estados gobernados por Morena y dependencias federales como Conagua y Segalmex.
Una investigación realizada por Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela que esta red se conformó con compañías ligadas a la familia Bermúdez Requena y con supuestos socios o apoderados que en realidad eran choferes, oficinistas o beneficiarios de programas sociales.
Entre los casos documentados destaca el de Miguel Ángel Muñoz Boettiger, un trabajador que alterna su empleo como chofer con labores logísticas en bailes populares, y que figura como accionista de Comercio y Construcción de Tabasco S.A. de C.V., una empresa declarada oficialmente como facturera por el SAT.
Otra figura recurrente en este entramado es Alejandro Márquez Rodríguez, alias ‘El Ganso’, empresario cercano a Adán Augusto López Hernández y partícipe en varias empresas contratistas durante su gestión como gobernador, además de haberlo acompañado en su precampaña presidencial en 2024.
El reportaje detalla cómo la red funcionó a través de múltiples empresas registradas con los mismos domicilios, accionistas cruzados y vínculos notariales con la notaría asociada a López Hernández. En diversos procedimientos de contratación pública se detectó que estas compañías eran invitadas a concursar entre sí para simular competencia, como ocurrió en obras de limpieza de ríos a cargo de Conagua, así como en licitaciones convocadas por dependencias de los gobiernos de Tabasco y municipios como Jalapa.
Contratos en Segalmex, el epicentro del mayor escándalo del sexenio
Uno de los casos más graves documentados por MCCI involucra a Grupo Comercial e Industrial Tenda, empresa vinculada a una facturera con sede en Villahermosa, que recibió contratos de Segalmex por más de 113 millones de pesos entre 2022 y 2023, a pesar de carecer de experiencia y de la infraestructura necesaria para abastecer maíz y frijol a nivel nacional.
La Auditoría Superior de la Federación (ASF) comprobó que Tenda subcontrató el 100% del servicio con otra empresa, actuando como simple intermediaria y sin acreditar capacidad técnica, operativa ni financiera.
La ASF detectó además que al momento de recibir el contrato, Tenda tenía apenas seis empleados registrados ante el IMSS, y que su actividad principal era la comercialización de insumos médicos, no el suministro de granos. Pese a estas irregularidades, Segalmex volvió a adjudicarle otro contrato millonario para el abasto de frijol.

Piso 15, la torre y el edén de los contratos
La investigación también detalla que el piso 15 de la torre empresarial más grande de Tabasco pertenece a Corporación Inmobiliaria Villahermosa, una empresa copropiedad de Adán Augusto López Hernández. En ese mismo piso opera Mar & Mel del Sureste, compañía con contratos y subsidios superiores a 4 millones de pesos en Tabasco y Chiapas, y cuya única accionista es una mujer dedicada a la venta de productos de Omnilife y cosméticos.
Ante estas revelaciones, Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad buscó la postura de Adán Augusto López Hernández mediante un cuestionario enviado a su correo del Senado, pero hasta el cierre de la publicación no hubo respuesta. El domingo por la mañana, el político anunció su salida de la coordinación de Morena en el Senado, aunque no ofreció explicación alguna relacionada con estos señalamientos.
La red empresarial descubierta por MCCI muestra un patrón de simulación y concentración de contratos en beneficio de un mismo grupo, aprovechando estructuras de poder político y conexiones personales para operar a nivel estatal y federal, configurando lo que podría considerarse uno de los esquemas de corrupción más complejos ligados a la administración de Adán Augusto López Hernández.